Empresa que cultiva cannabis plantea intención de abandonar el negocio

Symbiosis siempre pensó en traspasar sus activos pero los problemas entre socios aceleró la situación.

Symbiosis, una de las dos empresas que ganó la licitación del cultivo de la marihuana aún no obtuvo el permisos del Ministerio de Salud para vender su cosecha y sus socios estudian vender el negocio, informa Búsqueda. Para ello necesita el permiso del gobierno.

La otra empresa, International Cannabis Corporation, es la única que vende hasta el momento su producido en farmacias.

Desde 2008, Union Agriculture Group invirtió medio billón de dólares en Uruguay en proyectos que van desde la genética animal hasta cría de ganado, cultivo de granos, lecheria y otro sinfín de rubros.

En 2016, compró los activos del consorcio argentino El Tejar, en una de las grandes operaciones de los últimos años

No obstante, este escenario genera preocupación en la Junta Nacional de Drogas y el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCAA).

En el caso de Symbiosis, Búsqueda señala -de fuentes de la empresa- que desde el inicio se manejó la posiblidad de vender el empremdimiento en caso de una buena oferta.

Pero ahora diferencias entre los socios ha hecho que el plan sea una realidad

Según el libro Marihuana Oficial, de reciente publicación, en ese grupo se encuentran el ingeniero agrónomo Eduardo Blasina, el empresario Gastón Rodríguez Lepera y el inversionista mayoritario es el matrimonio compuesto por Carolina Sintas y Pablo Perazzo, empresarios del software. El asesor principal es el especialista argentino Fernando Saicha.

Por el hecho de que los accionistas minoritarios se han ido abriendo del proyecto, actualmente la toma de decisiones está "casi por completo" en las manos de Sintas, dice Búsqueda.

En declaraciones publicadas por La República, Blasina destacó la idea del expresidente José Mujica como alternativa al narcotráfico, pero alertó sobre posibles cambios a la ley que posibilitó este sistema en el futuro. Dijo que esto puede poner en riesgo una inversión de dos millones de dólares.

El proyecto de ICC también fue de 16.5 millones de dólares hasta diciembre de 2016. De esos activos, unos 10 millones fueron volcados al cultivo de plantas.

Las empresas que están en el sistema de cultivo, venta y distribución de cannabis pusieron en agenda un hecho no previsto por la nueva ley: la normativa financiera internacional antilavado no permite abrir cuentas bancarias a las empresas -entre ellas, farmacias- que comercialicen drogas, aún cuando esto sea completamente legal como sucede en Uruguay.

Ya Santander, Itaú y el Banco República advirtieron a las empresas -fundamentalmente las 4 farmacias de Montevideo y las 16 de interior- que cerrarán sus cuentas, por lo que si no hay solución manejan la posibilidad de rescindir contratos.

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