El sector de Sendic quiere debatir el papel financiero de empresas públicas

¿Ganancias deben ir a Rentas Generales o promover empleo? El factor Ancap le juega en contra a la Lista 711. Antes debe zanjar diferencias internas

13 de mayo de 2017, 12:23hs

El control de gastos en empresas públicas anunciado por OPP e impulsado por el Ministerio de Economía no cayó bien en el sector Compromiso Frenteamplista, encabezado por Raúl Sendic, que pide un debate sobre la función de los entes autonómos productivos.

El senador Leonardo De león cree que las empresas públicas deben jugar algo más que un papel recaudador para el Estado. Sus ganancias no deben ser usadas para financiar presupuesto, dijo el legislador de la Lista 711, según El País.

En la noche del jueves último, el senador habló en un acto partidario defendiendo la gestión en Ancap, que de acuerdo a estimaciones oficiales tuvo pérdidas acumuladas de 800 millones de dólares durante la gestión del su líder, Raúl Sendic.

En el auditorio se encontraban Gabriel Molina (Sutel), secretario de Propaganda del PIT-CNT y orador del reciente acto del 1° de mayo, Martín pereira, uno de los líderes de la Federacón de Funcionarios de Salud Pública.

Para el senador De León, las empresas UTE, OSE, Antel y Ancap deben esta al servicio del impulso de un cambio en la matriz productiva del país.

"Si no se hacen inversiones, Ancap va a seguir perdiendo", dijo el expresidente de ALUR, subsidiaria de la petrolera estatal.

"Se ha ido estigmatizando tanto el tema de las empresas públicas que da la sensación en la ciudadanía que el problema es ese", comentó.

De León dijo que, de acuerdo a cifras oficiales, las empresas públicas representan un 10% del PBI del Uruguay.

De hecho, parte de la defensa de la gestión Sendic se ha apoyado en que el déficit no ha sido tal, sino que han sido inversiones pensando en el futuro de la empresa.

Un ejemplo ha sido el horno cementero que costó 100 millones de dolares y está en contenedores del Puerto Metropolitano desde 2011. Una de las razones es el costo de su instalación que requeriría -la obra civil que haría falta- es de 140 millones de dólares.

Las palabras del senador De León contrastan claramente con las del subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Martín Dibarboure, quien considera que antes que nada las empresas públicas deben dar un buen servicio de los contribuyentes, sin descuidar la snaidad de sus finanzas y la eficiencia del gasto.

"Para nosotros la transparencia es una obsesión", dijo el funcionario a La República en el marco de una larga entrevista.

La actual OPP se encontró con una enmarañada estructura de 40 sociedades ligadas a empresas públicas y salarios muy altos en lugares estratégicos. De hecho, una de las medidas que propuso es que los salarios gerenciales no pudieran superar el 60% del ingreso del presidente.

Los salarios fue uno de los factores que puso el foco en ALUR al comprobarse que en 2016, el salario del gerente general equivalía a $ 303.997, más un bono a fin de año. La divulgación de la noticia generó la remoción del funcionario.

Se supo admeás que los funcionarios de la subsidaria de Ancap tenían ajustes bimestrales, a contrapelo de las sugerencias del Ministerio de Trabajo.

Otro episodio de gastos descontrolados en ALUR que causó remociones y suspensiones fue el pago a un proveedor por 100.000 dolares, cuando en realidad la factura era por 100.000 pesos. El tema terminó en la justicia.

El alto deficit fiscal (que el gobierno quiere llevar de 4.5 a poco más de 2% en 2020) obliga a la Administración Vázquez a reforzar los ingresos de Rentas Generales.

Por poner solo dos ejemplo, Ancap y Antel -con facturaciones por encima de los 1.000 millones de dólares- son las empresas más importantes del país.

El sector que apoya a Raúl Sendic viene desde hace tiempo planteando esta posición que, durante la presidencia de Tabaré Vazque ha sido poco escuchada, pero que en la Administración Mujica estaba fuertemente sustentada desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto a cuyo frente estaba el economista Gabriel Frugoni.

UN DEBATE MACRO Y OTRO MICRO

Llevar el tema de las ganancias de las empresas públicas al resto de la coalición depende de que otros sectores afines a estos conceptos como Casa Abierta y el Partido Comunista acepten la propuesta

Esta semana, Compromiso Frenteamplista iniciaba una discusión interna de política electoral, alianzas y discusión ideológica. Pero se decidió no hacerlo para no tensar aún más el clima dentro del sector.

De hecho, la Lista 711 decidió postergar reuniones para zurcir diferencias internas a partir de episodios protagonizados por el líder (el título de licenciado, entre otros temas), o lo que es más problemático aún, la investigación en la justicia de Crimen Organizado por el caso Ancap.

Después de algunos años excelentes en materia de votación, la imagen de Sendic ha generado disensos, deserciones y una pérdida notoria de popularidad.

Su propio abogado lo ha calificado como "cadáver político" a causa de la supuesta persecución de la que es objeto tanto dentro como fuera del Frente Amplio.

La última salida fue la de la subsecretaria de Salud Pública Cristina Lustemberg, pero hay que recordar que en los meses anteriores se fueron el sociólogo Gustavo Leal (asesor del Ministerio del Interior), Julio Calzada (expresidente de la Junta de Drogas), el economista Sebastián Torres (exdirector de energía del MIEM) y el médico Leonel Briozzo (Exsubsecretario de Salud Pública).

 

FOTO: Selfie de Raúl Sendic con simpatizantes minuanos de la Lista 711 en el marco de una jornada sobre voluntariado. (Lista 711)

 

 

 

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