El Palacio de Justicia de París, un búnker para el juicio de los atentados de noviembre de 2015

Rodeado por el Sena y para la ocasión por las fuerzas del orden, el Palacio de Justicia de París se convirtió este miércoles en un búnker, al inicio del juicio de los atentados del 13 de noviembre de 2015 en un ambiente solemne.

Rodeado por el Sena y para la ocasión por las fuerzas del orden, el Palacio de Justicia de París se convirtió este miércoles en un búnker, al inicio del juicio de los atentados del 13 de noviembre de 2015 en un ambiente solemne.

"¿Por dónde pasamos?". La pregunta se repite entre los parisinos, corredores o turistas ante el perímetro de seguridad desplegado en la isla de la Cité, el corazón de la capital que alberga la catedral de Notre Dame y la Sainte Chapelle.

"Hay que dar la vuelta", responden con calma los policías, desplegados en gran número para los nueve meses que durará el juicio de los ataques que dejaron 130 muertos en París.

En total, 630 miembros de las fuerzas del orden patrullarán por el exterior del tribunal y controlarán los accesos con motivo del "juicio del siglo", como lo llaman los medios franceses.

Los periodistas ya iniciaron sus directos cuando, hacia las 09H30, el ultravigilado convoy de Salah Abdeslam, el único miembro con vida de los comandos yihadistas, llega procedente de una prisión situada a 30 kilómetros al sur de París.

A pocos metros del acceso principal del Palacio de Justicia, en el bar de Deux-Palais, Clémence, una estudiante de Derecho, contempla en primera línea este evento histórico.

"No me puedo acercar más por el momento, pero desde aquí quería ver la efervescencia", explica a la AFP esta joven de 21 años, que espera poder "asistir a algunas audiencias".

"Este dispositivo, ¡es inaudito!", asegura Faouza Colet, una abogada de derecho social, antes de acceder al palacio por la entrada habitual para asistir a otra audiencia.

Al otro lado, una entrada está reservada al proceso llamado "V13" (Viernes 13). Los medios ya hacen cola, incluso dos horas antes de la apertura del acceso a las 10H00.

Y tras pasar uno de los doce pórticos de seguridad, ya se puede acceder a la sala de vistas de 550 plazas, construida especialmente la sala de los pasos perdidos.

Una decena de salas del tribunal de apelación también se habilitaron para poder retransmitir el juicio, según la afluencia, lo que eleva el aforo total a 2.000 asientos.

- Credencial roja o verde -

En esta primera jornada, pocas partes civiles se desplazaron al tribunal, como se les había aconsejado, al ser los dos primeros días de trámites.

Aquellos que decidieron acudir recibieron a la entrada una acreditación de color verde para quienes aceptan hablar con la prensa o roja, si prefieren no hacerlo.

"Estoy aquí porque es importante, es un símbolo fuerte que se celebre este juicio", declaró Arthur Dénouveaux, sobreviviente del Bataclan y presidente de la asociación Life for Paris, para quien hay "una especie de adrenalina".

Doce psicólogos y cinco asistentes vestidos con chalecos azules, miembros de una asociación de ayuda a las víctimas, recorren los pasillos.

Laurent Ivaldi, abogado de la familia de una víctima del Bataclan, asegura que sus clientes quieren sobre todo que "se sepa quién era esta joven, que amaba la vida, la fotografía, la música, las terrazas de París".

Su hermana formará parte de las personas que testifiquen, pero no antes de finales de septiembre, según el plan del tribunal.

A las 13H17, el presidente del tribunal especial anuncia el inicio de los nueves meses de proceso en la fortaleza judicial.

"Por supuesto que esperábamos este proceso porque es una etapa lógica, inevitable", dice Dominique Kielemoes, que perdió a su hijo Victor Muñoz en la terraza del bar La Belle Equipe.

Sin embargo, "es solo una etapa, no cambiará nada a nuestro duelo, nuestra pena. Cada uno tiene que intentar vivir con ello", agrega.

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FUENTE: AFP

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