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Día Mundial de la Adopción: una madre habla desde su experiencia

"Nos enamoramos todos. Desde ese primer momento nosotros no pudimos romper el vínculo con ella", comparte Marisa Dellepiane.

09 de noviembre de 2022, 19:46hs

Marisa Dellepiane adoptó a Carolina cuando la niña tenía 5 años y hoy tiene 26. En el Día Mundial de la Adopción, que se celebra este 9 de noviembre, Marisa habla de su experiencia y su vocación como madre adoptiva.

“Mi vocación yo creo que nació desde mi infancia, porque mi madre fue una niña huérfana desde los 6 años. Siempre me relató las carencias que ella tuvo, entonces eso probablemente sembró la semilla de la adopción”, comparte.

Cuando tomó la decisión, ya tenía dos hijos biológicos, y “pensaba que con tantos niños en calidad de ser adoptados, era un despropósito volver a procrear”.

Que la niña tuviera cinco años fue otra decisión. Marisa “quería darle la oportunidad a un niño que habitualmente no es elegido entre los candidatos a ser adoptados”.

“Conocí a un ángel”, rememora sobre el día que vio a Carolina por primera vez. “Nos enamoramos todos. Desde ese primer momento nosotros no pudimos romper el vínculo con ella”, añade.

Marisa describe a Carolina como una joven alegre y muy cariñosa, que sigue teniendo necesidades afectivas marcadas por los cinco años en los que vivió sin una familia. Pero aclara: “Es un camino que yo volvería a hacer. Cuando Carolina está bien en casa, es una fiesta, es mi hija. La vida me regaló una hija. Nosotros le hemos dado mucho a ella, pero es invalorable lo que ella nos ha dado a nosotros”, remarca.

Además del amor, de la hija y la hermana que pasa a ser parte de la familia, a Marisa le parece importante considerar todos los aspectos: “Habitualmente cuando alguien sueña con tener hijos, no sueña con la psicóloga, la psicomotricista, el neuropediatra, y estos chicos hay que estar dispuestos a que necesitan esto. Yo era muy idílica y decía: el amor todo lo puede, pero después en el camino aprendí que hay que estar dispuesto a hacer un tratamiento, un seguimiento, un acompañamiento, lo que en mi caso fortalece mi decisión de adopción” .

Otro punto sobre el que Marisa dialoga es que hay que tener claro que el proyecto del hijo biológico es diferente al del hijo adoptivo y que requiere una voluntad distinta.

“Tradicionalmente se habla de que 'quiero ayudar a un niño a salir de su situación de abandono o de carencia de familia'. En realidad es bastante más complejo que eso, pero al menos tiene que existir esa vocación por querer ayudar a otro ser humano. Existen muchísimas posibilidades de que un niño en calidad de ser adoptado tenga una historia de vida previa que condiciona su desarrollo psiconeuroemocional”, por lo que requiere apoyos distintos, agrega.

Marisa también enfatiza en que hay que aceptar y respetar la historia previa de los niños.

Desde su experiencia como madre, pero también como médica ginecóloga que trabaja desde hace años en tratamientos de fertilidad, comparte: “Si yo me pongo del lado de los chicos en calidad de ser adoptados, elegiría para ellos una pareja que es fértil, que tiene hijos o que decide no tener hijos, no alguien que no puede tener hijos. Hasta por una cuestión, tal vez, de respeto hacia un adoptado que en ningún momento debe ser el plan B de una familia. Con todo respeto a quienes lo hacen, porque a veces después están encantados con ese plan B, pero yo recomiendo que la gente que se decide a adoptar, tenga vocación por la adopción y sepa muy claramente cuál es el camino que, existen muchas posibilidades, tenga que recorrer”.

ADOPCION MARISA 2 NUEVA

Actualmente, en Uruguay hay 521 niños en calidad de adoptados y 250 familias registradas. Se realizaron 140 adopciones en lo que va del año, la mayoría en primera infancia. Hace un mes, el INAU lleva adelante una campaña para fomentar la adopción de niños mayores de cinco años. El presidente de la institución, Pablo Abdala, asegura que desde el lanzamiento recibieron 400 llamadas de familias interesadas.

ABDALA MAYORES

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