Declaró "testigo protegido" en la investigación de asesinato de director del Centro Cerrito

Hoy declaran ante la fiscal Graciela Yanieri personas del entorno de la víctima. La Policía cree estar cerca de la resolución del caso.

El director de Policía Mario Layera dijo que hay avances en la investigación del asesinato de Juan Barossi, el director del Centro Cerrito de Colonia Berro, y confirmó que al menos hay dos personas involucradas en el crimen.

"Hay algunas avances que están reservados", dijo el funcionario a Canal 12.

La División Homicidio de la Policía de Canelones espera cerrar el caso en breve lapso.

Al mismo tiempo sigue adelante este viernes la investigacion de la justicia.

En la víspera declaró ante la fiscal Gabriela Yanieri un testigo en calidad de "protegido" y este viernes lo harán personas del entorno de la victima.

No está claro que la ejecución tenga alguna relación con el lugar que Barossi ocupaba dentro del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente.

Barossi presidía el hogar Cerrito, un centro de "máxima confianza", es decir manejaba una unidad que en principio no es problemática. La mayoría de los internos están por recuperar la libertad.

Tampoco tiene la apariencia de una rapiña que salió mal, dijeron fuentes policiales.

El Chevrolet Corsa fue hallado a tres kilómetros de Colonia Berro. Barossi había salido de allí a las 17 horas y el incidente con disparos fue dos horas más tarde en las afueras de la localidad de Suárez.

Dentro del auto estaban todos los documentos del jerarca. No había nadie más en la escena del crimen.

El Camino del Medio es una zona de poca circulación de vehículos. No consta que fuera una vía de salida hacia el domicilio del funcionario.

Paola Botti, periodista de Subrayado, tuvo acceso a una fotografía realizada en la escena del crimen por parte de la Policía.

La victima presentaba un disparo en la sien izquierda, lo que muestra que cómo fue el ataque y coincide con el relato del testigo sobre dos jóvenes en moto que abordaron el coche estacionado al costado de la vía de tránsito.

El torso estaba volcado hacia el asiento del acompañante.

Un dato importante es que cerca de allí se encontró un arma de bajo calibre, un hecho que podría ser determinante.

El funcionario tenìa 42 años, era de "bajo perfil" y presentaba una foja de servicios impecable dentro del INISA.

Había ingreso al organismo en 2006 para desempeñarse en el área de seguridad. Fue adquiriendo nuevas destrezas en materia de rehabilitación de menores de edad y escalando posiciones mediante concurso hasta llegar al director de un centro.

La crónica de Paola Bottti.

MANGO CRIMEN

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