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Corrupción en la Armada: increíble red de "empresas fantasmas"

Un limpiador que no conoce Montevideo, un electricista que vive de changas y un hombre que está en el Clearing eran "proveedores". ¿En qué consistían las maniobras?

18 compras ficticias dejaron en evidencia un sistema de corrupción generalizada en la Armada Nacional. Trece personas fueron procesadas por el juez de Crimen Organizado Néstor Valetti, entre ellas un excomandante (Hugo Viglietti) y dos altos oficiales (Carlos Barrero, Carlos Rossi). Barrero fue a prisión por fraude continuado, en tanto Viglietti y Rossi fueron procesados por abuso de funciones.

De los otros diez civiles procesados, dos fueron a prisión. El resto se fue a su casa tras admitir el delito.

¿Qué pasaba en la Armada? Para disponer de fondos que el presupuesto nacional no le otorgaba, se inventan licitaciones para compras de material ficticio.

A tales llamados se presentaban empresas -la mayoría de ellas, fantasmas- cuyos titulares eran cómplices de las maniobras. Estas personas recibían el 10% de comisión y devolvían el resto del dinero a los oficiales.

Algunas de las supuestas empresas proveedoras son un capítulo aparte. Los testaferros llamaron la atención del fiscal Gilberto Rodríguez. Uno de los titulares era un electricista que vivía de changas, informa El Observador.

Se trata del titular de la empresa Samica. Admitió que no tenía idea del negocio y que todo fue una propuesta del oficial Barrero, a quien “conocía del fútbol”.

Barrero le dijo que no se iba a presentar nadie a la licitación y que había que crear una empresa. Cobró 150.000 pesos por la supuesta licitación y luego se presentó a otra.

Otro de los “empresarios” era el presidente de Brilfort. En realidad, el hombre no sabía nada de buques. Trabaja como limpiador declaró ante la justicia que nunca en su vida viajó a Montevideo y por ende jamás pisó las oficinas de la Armada Nacional.

Un contador (apoderado de la empresa fantasma) le pidió que participara de la maniobra a cambio de poder renovar la hipoteca de la casa de su madre. Valetti no procesó al limpiador, pero sí al profesional.

Un tercer caso destacado es el de la empresa Anuk. El ideólogo presentó como titular a un hermano que estaba en el Clearing. Admitió haber ganado unos 70.000 pesos.

El fallo del juez Valetti indica que no se pudo comprobar que Viglietti y Rossi hubieran tenido beneficio propio. Al menos estaban en conocimiento de los hechos y luego habilitaban el desvío de fondos para elementos “absolutamente necesarios” para la fuerza de mar.

Las compras ficticias de la Armada ascendieron a 1.7 millones de dólares, según informa hoy El Observador.

Una grúa, motores, repuestos, climatizadores de buques, equipos de soldadura y corte de chapa fueron supuestamente adquiridos por la Armada, pero el material nunca apareció como recibido.

El hecho es una continuidad de las primeras denuncias de 2010.

El ahora procesado teniente de navío Carlos Barrero trabajaba con dos oficiales procesados con anterioridad: el exjefe de Logística Gerardo Feble y el exencargado de Material Naval Pablo Da Costa. Éste último era quien recibía el dinero.

Feble y Da Costa fueron procesados en su momento por otras compras ficticias por un valor total de 300.000 dólares. Por este caso también fue procesado con prisión otro excomandante, Juan Fernández Maggio.

La investigación pudo avanzar luego de que la fiscal llegó a un acuerdo con algunos oficiales indagados, según informó en 2012 el semanario Búsqueda. 

Este mecanismo está regulado por la ley “control y prevención del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo” y permite que los indagados puedan aportar elemento a cambio de que su pena se vea disminuida.

El abogado penalista Alejandro Balbi defendió a uno de los imputados. Esto dijo a la salida del juzgado.

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