CRIMEN EN FLOR DE MAROÑAS

Condenado a 20 años de cárcel el padre de Jonathan Correa por matar a golpes a su hijo y arrojar el cuerpo en una cuneta

El hombre de 36 años ya había sido imputado por reiterados delitos de violencia doméstica agravados en reiteración real con un delito de homicidio especialmente agravado y se encontraba en prisión preventiva a la espera del juicio oral.

El padre de Jonathan Correa fue condenado a 20 años de cárcel por haber matado a su hijo, un adolescente de 15 años, y haber arrojado su cuerpo en una cuneta en Costanera Aurelia Viera y Puntas de Soto, en Flor de Maroñas. El crimen ocurrió el 6 de marzo.

El hombre de 36 años ya había sido imputado por reiterados delitos de violencia doméstica agravados en reiteración real con un delito de homicidio especialmente agravado y se encontraba en prisión preventiva a la espera del juicio oral.

El caso comenzó siendo investigado como muerte dudosa tras el hallazgo del cuerpo del adolescente en una cuneta, luego pasó a ser catalogada como violenta y fue investigada por el Departamento de Homicidios.

La familia del adolescente informó que sobre las 9 de la noche hubo una discusión familiar y que el padre lo puso en penitencia mirando una pared. Luego, lo dejaron jugar videojuegos en la computadora y a alrededor de las 11 de la noche se fueron a dormir todos.

Según la madre, se despertó a las 3 de la madrugada y vio que no estaba su hijo. A partir de ahí, salieron de la casa para buscarlo, fueron a una plaza cercana, no estaba y lo encontraron sin vida en la cuneta. Vecinos lo auxiliaron, intentaron reanimarlo, pero ya estaba muerto.

La Policía llegó sobre las 5 de la mañana y Científica realizó las pericias correspondientes. Tras las primeras indagatorias, el padre fue detenido e imputado esa misma noche a pedido de la fiscal de Homicidios, Sabrina Flores. La investigación determinó que el hombre golpeó y mató a su hijo, para luego cruzar el cuerpo y dejarlo en la cañada ubicada frente a la vivienda.

El 20 de noviembre de 2025, las autoridades de la UTU a la que asistía Jonathan en Flor de Maroñas habían denunciado el caso ante la seccional de la zona, y también se conoció que años antes, en la época que iba a la escuela, Primaria había recibido denuncias por violencia familiar.

El caso pasó a una Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género, y a la Fiscalía de Violencia Doméstica y Violencia basada en Género y a la Justicia de Familia Especializada, que actúa en casos de violencia doméstica.

La Justicia encomendó a la Policía solicitar al INAU que elaborara un informe para realizar un seguimiento del caso. En tanto, desde el INAU se sostuvo que nunca se le comunicó nada sobre la situación de Jonathan. La Justicia remarcó que fue la Policía la que debió informarle al INAU.

La Institución Nacional de Derechos Humanos (Inddhh) inició una investigación y una de sus directoras, Jimena Fernández, consideró que en el caso hubo "fallas múltiples" de distintos organismos del Estado.

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