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Autobiografía de Gavazzo admite apremios físicos en dictadura

El ex oficial de Inteligencia del régimen dijo que las mujeres, los dirigentes viejos y los obreros fueron los que más carácter demostraron en los interrogatorios

 

El teniente coronel (r), José Nino Gavazzo, reconoció haber practicado "apremios físicos" y haber "apretado el gañote" a los presos políticos durante la guerra sucia y la dictadura militar.

Considerado un emblema de la represión militar de los 70, Gavazzo lanzará en los próximos días un libro autobiográfico de 634 páginas donde contará su versión de los hechos que desencadenaron su actual reclusión en la cárcel de Domingo Arena.

El ex oficial, de 73 años, cuenta allí que mostraba su rostro a los detenidos y les gritaba su nombre. Reconoce que hizo "lo necesario" para obtener información y evitar que se instalará en Uruguay "un régimen comunista", según un resumen publicado hoy por el semanario Búsqueda.

"José Nino Gavazzo. Mi testimonio" aborda en el capítulo 35 el tema de los apremios físicos. Explicó en tal sentido que los interrogatorios tenían como principal cometido reaccionar con velocidad.

 La estructura compartimentada de la guerrilla hacía que la detención de un miembro activara mecanismos de cambio  en la organización, y las confesiones de los reclusos perdieran vigencia.

"No hay que perder de vista que todos los hechos de los cuales estamos hablando se desarrollaron en el contexto de una guerra. Estaban en juego el día a día, el minuto a minuto, las vidas de seres humanos que era mi responsabilidad defender", agregó.

Frente a los apremios, Gavazzo sostuvo que las mujeres "eran más duras de carácter" y "de comportamiento más inteligente" que los hombres.

También era más difícil interrogar a los "integrantes más viejos" y a los obreros, "por lejos más concientizados e inteligentes que los estudiantes".

Como contrapartida, la guerrilla comenzó a desmoronarse con el crecimiento de adherentes. Según Gavazzo, la organización había reclutado a nuevos integrantes "sin hacerlos pasar por los controles de exigencia mínimos que requiere una persona que se va a introducir en un mundo tan diferente al del hombre común". "Se doblegaban de inmediato, lo que nos permitía seguir la cadena de contactos hasta neutralizar la célula entera y muchas veces aún más", agregó.

El militar, que revistó en los cuadros de inteligencia, dijo que el tema de los apremios físicos es un "tema escabroso mal tratado y difundido falazmente por gran cantidad de individuos carentes en absoluto de autoridad intelectual ni moral".

Dijo en se aspecto que se "han dicho, escrito y televisado" una serie de "mendacidades", más atribuibles a métodos de tortura utilizados por los regímenes comunistas y sus "excelentes alumnos nazis".

 

 

 

 

 

 

 

 

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