Sociedad adultos mayores | hogar de ancianos | Uruguay

Ausencia de controles en residenciales derivaron en clausuras, muertes y encarcelamientos

El problema de los hogares de ancianos sin habilitación es de larga data en Uruguay. Solo 3% tiene habilitación para funcionar. El trámite puede llevar 4 años.

Uruguay es el país más envejecido de la región. El 14% de su población es mayor de 65 años. Esto ha generado desde siempre complicaciones para su cuidado y bienestar.

Unos 15.000 adultos mayores residen en hogares de ancianos de todo el país, pero solo el 3% cuenta con la habilitación del MSP para poder estar funcionando. Ese porcentaje se mantiene desde hace años.

En 2018, de los 950 residenciales solo 18 contaban con el aval de las autoridades sanitarias, hoy son 40 de poco más de 1.200. Estos centros funcionan bajo la órbita del Mides y del MSP, responsables de los controles y protocolos.

La ausencia de inspecciones ha quedado en evidencia en los últimos 5 años con casos de muertes, incendios, malos tratos, clausuras y encarcelamientos en distintos residenciales del país.

En marzo de 2015, las autoridades cerraron dos hogares de Salto y la Justicia envió a su encargada a la cárcel por privación de libertad. En esos centros se constataron condiciones inhumanas para vivir: pozos negros desbordados, colchones con hongos, ancianos encerrados en habitaciones sin ventanas ni luz, pisos con orina y heces y ausencia de baños.

En setiembre 2015, un diputado presentó denuncia penal por la muerte de varios ancianos en hogares de Rocha. Ante el Parlamento habló de omisión de asistencia y descuido total y pacientes cuyas autopsias habían develado infecciones generalizadas.

En mayo de 2016, un hogar de ancianos que funcionaba en Millán y Cisplatina en Montevideo se prendió fuego y siete adultos mayores perdieron la vida. El residencial no contaba con la habilitación de Bomberos en trámite desde hacía dos años. Allí vivían 17 ancianos.

En julio de 2017, fue clausurado otro residencial sin habilitación en Río Branco, que funcionaba en la propia casa de su dueño y tenía 9 ancianos a su cargo. Dos murieron a los pocos días de ser trasladados. El hombre terminó en la cárcel. Ya había estafado a adultos mayores a los que cuidaba.

Luego, el Mides cerró otros siete residenciales clandestinos en el área metropolitana.

En febrero de 2019, un video que se hizo viral en redes dejó en evidencia el maltrato que recibía por parte de una cuidadora un anciano en un residencial de San Carlos. La trabajadora fue despedida y denunciada penalmente.

Los procesos para acceder a la habilitación de un residencial son engorrosos y llevan meses e incluso años. Las autoridades realizan visitas, piden correcciones de procesos y avalan que los hogares sigan funcionando mientras dura el trámite. Por eso la falta de habilitación es la situación más habitual en el rubro.

Desde la Asociación de Residenciales de Adultos Mayores (Aderama), Juan Sparkov, explicó que son 110 los centros que la integran, muchos de ellos en proceso de habilitación, pero que el trámite puede llevar más de 4 años.

Por otra parte, Sparkov aseguró que los hogares que integran la asociación no tienen casos de Covid-19 y que se está cumpliendo con el protocolo elaborado por el gobierno, incluyendo la prohibición de visitas.

El directivo de Aderama puntualizó que el miedo más importante ante esta realidad es que la enfermedad afecte al personal que es el que lleva las medidas de prevención y cuida a los residentes.

ASOCIACION RESIDENCIALES

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