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Arno Wollensak estaba siendo extorsionado tras su paso por la cárcel

El pago a policías es parte de la investigación, según El País. Además, reconstruyen paso por el Penal de Libertad en 2015. La huída de Los Cerrillos

 La foto que acompaña esta nota fue tomada en el año 2000 y muestra a Arno Wollensak en su plenitud, como gurú de la secta "Oasis de Luz". Fue publicada en la portada de Blick, un portal suizo-alemán que abordó la noticia de la muerte de abusador prófugo.

En la moto, Arno viaja junto a Katharine y su hermano Christopher, cuyos padres conocieron al líder sectario una década antes, cuando ellos tenían 4 y 6 años. Sus padres los llevaron a vivir en la secta en habitaciones hacinadas con otros niños. 

Ella es ahora una de las principales denunciantes de los hechos aterradores cometidos por Wollensak. Su hermano no pudo recuperarse del todo de las heridas emocionales que le provocaron aquellos hechos.

Desde entonces, la vida de todos cambió, inclusive la del "gurú".

El alemán cuyo cadáver apareció en la Floresta, estaba siendo extorsionado por policías, según dijeron fuentes de la investigación al diario El País.

Una de las piezas clave de la investigación es dónde está plata producto de la venta de sus bienes, una operación que se llevó a cabo un mes atrás.

La ruta del dinero es  una de las pistas que investiga el juez Marcos Seijas de Atlántida.

Wollensak, de 61 años, estuvo preso en 2015 por la falsificación de documentos que le permitieron ingresar al país. Los mismos fueron adquiridos en Surinam, según la imdagatoria llevada a cabo por la jueza Adriana de los Santos.

Desde 2007 pasó inadvertido como Mark Neumann, lejos de las alertas de Interpol que lo señalaban como autor de abuso sexual.

Pero el año pasado fue apresado en un aparatoso operativo policial y enviado a la cárcel. El episodio fue una verdadera sorpresa de sus vecinos, que veían en él a un hombre gentil y educado, con una vida normal.

El lugar de reclusión al que lo enviaron era uno de los peores del sistema penitenciario uruguayo: el sector denominado "la Roca" del Penal de Libertad, en donde mantuvo estrechos nexos con narcotraficantes y otros peligrosos delincuentes.

Este blanqueo de su identidad le complicó la vida al prófugo, quien hasta entonces vivía bucólicamente en una chacra cercana a Los Cerrillos por la que pagó 400.000 dólares a través de una empresa.

Después de quedar expuesta su identidad, Arno decidió vender la propiedad a un empresario. Desde hace unas semanas, en el predio vive una pareja con hijos pequeños, según pudo comprobar El País.

Arno esperaba volver a desaparecer completamente. Hace un mes atrás puso sus valijas en el Mercedes Benz y nunca más lo vieron, hasta que el último domingo se dio a conocer el hallazgo de su cadáver atado, con una bolsa precintada en la cabeza.

¿Quién mató a Arno Wollensak? ¿Dónde está la plata? ¿Qué es de la vida de las dos mujeres con las que convivía?

La pista de la extorsión a cambio de "tranquilidad" es uno de los caminos para este rompecabezas. El dinero no se encuentra en las cuentas cuyo titular era Arno Wollensak, o Mark Neumann, su identidad falsa.

Otro misterio es el paradero de su esposa Julie Ravel y "Anita", empleada del matrimonio y exintegrante de la secta "Oasis de luz" liderada por el alemán desde 1992.

Según la información oficial, esta mujer es la madre de la principal denunciante de Wollensak, Lea Saskia Laasner. Se habían conocido en un seminario "esotérico" en Berlín a principios de los años 90, señala Blick.

El auto -un Mercedes color "borra de vino"- tampoco ha aparecido hasta el momento.

Para los investigadores, el líder sectario sabía que su vida corría peligro al momento de huir. Se le había acabado la buena suerte y la impunidad.

En su momento de esplendor "Oasis de Luz" tuvo 40 seguidores. Algunos de ellos estaban dispuestos a hacer lo que hiciera falta para complacer a Arno.

Cuando la Policía alemana comenzó a seguirlos, el clan de la secta migró por buena parte de Europa. Para entonces, todos ellos habían vendido sus pertenencias para entregarlas a su líder.

A lo largo de los años muchas de sus víctimas han dado testimonio de la crueldad con la que fueron manipulados.

Este miércoles, la revista alemana Blick publicó un informe a raíz de las noticias sobre Wollensak.

Una ex integrante del culto, Meredith, que ahora trabaja como fotógrafa, pintora y profesora particular de bellas artes, declaró después de conocer el asesinato: "Espero que se está asando en el infierno".

 

FOTO: Wollensak con dos de sus víctimas en el portal suizo Blick

 

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