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Aplicaciones móviles revolucionan el mercado colaborativo en China

En China es posible alquilar paraguas, bolsos de lujo, pelotas, cargadores de celulares y cientos de productos a través de aplicaciones

¿Ganas de alquilar un paraguas, un scooter eléctrico o incluso un bolso de lujo? En China, es posible gracias a simples aplicaciones móviles, que hacen del país uno de los líderes mundiales en "economía colaborativa". 

Los consumidores chinos son por lo general propensos a comprar cosas nuevas, por una cuestión de estatus social. Pero la simplificación de las formas de pago a través de las aplicaciones móviles de los smartphones en China, en posición de ventaja con respecto de Occidente en la materia, han provocado la explosión del "alquiler 2.0".   

El mercado de economía colaborativa chino representaba 3,45 billones de yuanes (450.000 millones de euros) en 2016, según cifras del gobierno. 

Y debería aumentar un 40% en los próximos años, según las previsiones oficiales, particularmente gracias al apoyo de los poderes públicos, en su afán de estimular este catalizador de crecimiento económico.

En la gran metrópolis financiera de Shanghai (este), Claire Victoria Pan utiliza todo un abanico de servicios de alquiler: bicicletas, automóviles y espacios compartidos de trabajo.

"Estas herramientas simplifican la vida", se entusiasma la hongkonesa, fundadora de una empresa de comercio de vino. 

"Ahora, hay incluso demasiadas aplicaciones colaborativas. Pero es temporal, la oferta y la demanda se van a acomodar", estima. 

El sector recibe importantes inversiones en China, lo cual estimula la creación de nuevos conceptos innovadores. 

Un ejemplo se encuentra en la provincia de Zhejiang (este), donde una empresa ofrece en alquiler pelotas de baloncesto, para evitar que los jugadores deban transportar el propio desde sus hogares.  

Los usuarios escanean con sus smartphones un código de barras QR, impreso sobre taquillas al lado del terreno de juego. La acción desbloquea un candado y libera el balón, cuya utilización cuesta 1,5 yuanes (20 céntimos de euro) por media hora.

Para evitar los robos, el sistema retiene un depósito y una cámara graba la transacción.

Otras aplicaciones existen, para alquilar habitaciones en viviendas particulares, paraguas en la calle, baterías móviles para recargar smartphones o incluso... bolsos de mano Chanel o Louis Vuitton, a partir de 99 yenes por día (13 euros). 

Las aplicaciones chinas de pago móvil Alipay (del gigante de Internet Alibaba) y WeChat (del rival Tencent) catapultaron el sector, al permitir la compra en línea o en la tienda a través la utilización de un simple código secreto o bien escaneando un código de barras QR. 

Las aplicaciones colaborativas de bicicletas en China, que permiten a los usuarios tomar una bicicleta en la calle y luego dejarla en cualquier sitio, son un éxito desde su lanzamiento hace dos años atrás. 

En total, 10 millones de estas bicicletas recorren a día de hoy las calles chinas.

Pero los expertos advierten sobre un posible exceso de aplicaciones colaborativas en un mercado muy competitivo, en el cual las primeras start-ups comienzan a caer en bancarrota.

Wukong Bike, especialista del sector de bicicletas compartidas en la megalópolis de Chongqing (sudoeste) echó el cierre tras la desaparición - o el robo - del 90% de sus bicicletas.  

Y otras victimas le seguirán, predice Christopher Balding, profesor de la escuela de comercio de HSBC en Shenzhen (sur).

"Los inversores inyectan sumas enormes en esto. Pero hay demasiadas empresas", estima.

"Es tendencia. Todo el mundo trata de imaginar cuál será la próxima aplicación colaborativa; somos testigos de una burbuja".
William Chou, del bufete Deloitte, se muestra más optimista. La "gran tendencia" actual, sostiene, es el alquiler de baterías portátiles para smartphones; se consiguen en distribuidores ubicados en centros comerciales o en supermercados.

Chou señala igualmente la popularidad creciente de las empresas colaborativas de scooters electrónicos. 

"Antes, los consumidores chinos preferían adquirir sus propios bienes", explica. "Pero un número cada vez mayor de personas adhieren al concepto colaborativo. El mercado seguirá creciendo".

Fuente: AFP

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