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Anton Segner, el alemán que sueña con los All Blacks

Un alemán en los Baby Blacks: Anton Segner, originario de Fráncfort, sigue avanzando hacia su sueño de vestir algún día la camiseta de los All Blacks, la emblemática selección neozelandesa de rugby, después de haber lucido ya el maillot del equipo Sub-20 del país.

Un alemán en los Baby Blacks: Anton Segner, originario de Fráncfort, sigue avanzando hacia su sueño de vestir algún día la camiseta de los All Blacks, la emblemática selección neozelandesa de rugby, después de haber lucido ya el maillot del equipo Sub-20 del país.

Nueva Zelanda aplastó el sábado en Washington a Estados Unidos (104-14). Mientras los All Blacks deslumbran al mundo, Segner perfecciona su rugby en el campeonato de provincias del país de Oceanía y para la temporada de 2022 cerró este jueves su incorporación a los Blues de Auckland, del prestigioso Super Rugby.

El objetivo para él está claro y es jugar con el primer equipo de los All Blacks, para los cuales será seleccionable en 2022, después de pasar cinco años en Nueva Zelanda.

Un sueño que podía parecer una locura en su día, teniendo en cuenta que el rugby tiene una relevancia muy pequeña en Alemania, un país que nunca estuvo en una fase final del Mundial en ese deporte.

Pese a que en Alemania el fútbol es el deporte rey, Anton Segner, que tiene ahora 20 años, siempre prefirió la pelota ovalada, desde sus inicios en el SC Fráncfort 1880, donde a menudo tenía entrenadores neozelandeses.

"El rugby es en Nueva Zelanda lo que el fútbol es en Alemania. Cada niño nace con un balón bajo el brazo", declaró Segner a la AFP.

En 2017 puso rumbo a la isla sur de Nueva Zelanda y se inscribió en el prestigioso Nelson College, con la ambición de poder seguir los pasos del centro David Havili, un exalumno que juega ahora para los All Blacks.

- Entrenando el haka -

Desde ese día, el tercera línea ha vivido una ascensión fulgurante: fue nombrado capitán del primer equipo un año después de llegar al Nelson College y fue seleccionado para el equipo de escuelas de Nueva Zelanda, un primer escalón hacia la cima que supone llegar a los All Blacks.

"Era increíble. Un honor inmenso", cuenta con acento neozelandés.

En su primera vez con la camiseta negra tuvo que ejecutar el haka: "Me entrenaba delante de mi espejo cuando tenía 10 o 11 años, en Alemania".

Gracias a sus buenas actuaciones firmó su primer contrato profesional con el Tasman Mako, que representa a la bahía de Tasman en el campeonato nacional de las provincias neozelandesas (NPC).

"Tuve la oportunidad de aprender de los mejores", confía Segner, que cuenta con Havili, Ethan Blackadder y Finlay Christie como compañeros.

Desde entonces, Segner ha disputado partidos importantes, como la final del NPC ganada 13-12 contra el Auckland, en Eden Park, el estadio mítico de los 'kiwis'.

"Probablemente el partido más duro" desde su llegada a Nueva Zelanda, pero su rendimiento fue destacado por el entrenador Andrew Goodman: "Ha estado bien en varias secuencias, algo que es bueno en un jugador tan joven".

"Está dedicado completamente al rugby, es uno de los últimos en dejar el entrenamiento y hace muchas preguntas", destaca Goodman con admiración.

- "Nacido para jugar" -

Su progresión entre los grandes continuó en los Crusaders, la franquicia con más títulos del Super Rugby, donde heredó la capitanía en categoría Sub-20 y tuvo el privilegio de coincidir en los entrenamientos con Sam Whitelock (128 veces internacional), Scott Barrett (48 partidos internacional) y Codie Taylor (54 partidos como internacional), entre otros.

"Se me iluminaban los ojos", cuenta Segner, que admitió que dudaba en algunas acciones ante sus ídolos. "Si hubiera lesionado a uno de ellos me hubieran repatriado probablemente a Alemania", bromea.

Su trayectoria es seguida de cerca en Alemania, país al que no ha regresado desde hace dos años por las restricciones ante la pandemia del covid-19.

"Es una historia increíble, un joven alemán mejor que los neozelandeses de su edad", se entusiasma Tilo Barz, que está al frente de los equipos de jóvenes en el primer club de Segner, en Fráncfort.

"La gente pregunta a menudo por qué no juega para Alemania, pero es simplemente porque es demasiado bueno. ¡Está a otro nivel!", señala.

¿Cumplirá el sueño de jugar para los All Blacks? "No veo por qué no lo conseguiría, tiene personalidad para ello y ganas de aprender, todo es posible para él", estima Goodman. "Ha nacido para eso", sentencia.

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FUENTE: AFP

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