El informe del Senado de Estados Unidos publicado este martes da cuenta de los métodos de torturas que se aplicaron a sospechosos de terrorismo durante la administración de George Bush, luego de los atentados del 11 de setiembre de 2001.
Las técnicas de tortura que aplicó EEUU en la administración Bush
Privación de sueño durante una semana, desnudez forzada, encierro con insectos, asfixia simulada, golpes y amenazas de abuso sexual, entre otras.
Estas torturas en cárceles o centros de detención clandestinos en Afganistán o Guantánamo (Cuba) fueron reconocidos por la CIA (Agencia Central de Inteligencia).
Sin embargo, el informe que reveló una comisión del Senado de Estados Unidos indica que las torturas fueron “mucho peores” de lo que reconoció en su momento la CIA.
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Aplicaban varios métodos, como la “asfixia simulada”. Acostaban boca arriba al recluso en una tabla y la inclinaban para que los pies queden más altos que la cabeza.
En esa posición le tapaban el rostro con una toalla o un trapo y le echaban agua encima, sobre la boca y la nariz. “La sensación de ahogamiento es inmediata cuando se retira el trapo”, indica el informe.
El documento revela que esta tortura se repetía “cuantas veces fuera necesario”. Según publicó El País de Madrid, la “recomendación” era realizar esta simulación de ahogamiento junto a la privación de sueño prolongada.
Esta técnica de tortura consistía en impedir que los reclusos conciliaran el sueño durante varios días seguidos. El informe indica que en algunos casos evitaban que los reclusos durmieran durante una semana, o más.
Durante ese período también se manipulaba la dieta de los detenidos, se los obligaba a permanecer desnudos durante horas o días, a lo sumo con un pañal durante la noche, y se los golpeaba.
Según el informe, la “recomendación” era “abofetear con la mano abierta”. “Produce sorpresa, susto y humillación”, dice el documento.
También se los arrojaba de forma violenta contra una falsa pared, creando la sensación en el recluso de que iba a estrellarse contra un muro. “No se trata tanto de hacer daño como de asustar ante el impacto y ruido que produce” al chocar el cuerpo contra la pared falsa.
El informe también dice que se obligaba a los detenidos a “adoptar posiciones incómodas y estresantes”, como permanecer atados a una pared con “un collar de plástico”.
Los interrogatorios en cárceles como la de Guantánamo, según el informe del Senado de Estados Unidos, se realizaban con el recluso desnudo, esposado, y en un principio con la cabeza cubierta.
También se realizaban amenazas de eventuales abusos sexuales y se encerraba a los prisioneros en una sala reducida con insectos, algo que temían de forma especial los detenidos, según revela el informe.
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