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Yolanda Díaz, estrella ascendente a la izquierda de los socialistas en España

Prácticamente desconocida hace dos años, la política comunista Yolanda Díaz, número 3 del gobierno español, ha conseguido agradar incluso a la patronal y quiere construir un frente de izquierdas de cara a las próximas elecciones.

Prácticamente desconocida hace dos años, la política comunista Yolanda Díaz, número 3 del gobierno español, ha conseguido agradar incluso a la patronal y quiere construir un frente de izquierdas de cara a las próximas elecciones.

Sus partidarios sueñan con verla un día al frente del gobierno y el diario conservador ABC la describió como la "mujer con más poder político en la España de nuestros días".

De hecho, la ministra de Trabajo, de 50 años, es la política mejor valorada, según el último barómetro del instituto de encuestas públicas CIS, por delante del presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, y de los líderes de los partidos de oposición.

Propuesta por la formación de izquierda radical Podemos para integrar el gobierno de coalición en enero de 2020, esta destacada negociadora, miembro del Partido Comunista de España (PCE), recibió el pasado mes de mayo las riendas del socio minoritario del ejecutivo de manos del muy carismático -pero también muy divisivo- líder de Podemos, Pablo Iglesias, que dejó la política tras una amarga derrota electoral en la Comunidad de Madrid.

- Ascenso de una desconocida -

En una remodelación del ejecutivo en julio, Yolanda Díaz ascendió a número tres del Gobierno, cuando dos años antes era poco conocida fuera de su región natal, Galicia (noroeste), por la que era diputada.

La sonrisa perpetua de esta mujer de El Ferrol -la ciudad natal del antiguo dictador Francisco Franco- se ha convertido en algo familiar para los españoles.

En plena crisis de Covid, fue Yolanda Díaz quien negoció un acuerdo crucial con los sindicatos y la patronal sobre la financiación pública de los subsidios por desempleo temporal por la caída de la actividad económica.

También fue ella quien introdujo en el código laboral una "presunción de laboralidad" para los repartidores a domicilio que trabajan para plataformas, con el fin de regularizar su situación.

Y, no sin fricciones con el principal partido de gobierno, el socialista, está negociando la reforma del mercado laboral.

Impulsada por su popularidad, la ministra intenta insuflar aire a la extrema izquierda de cara a las próximas elecciones, previstas en dos años, en un momento en que Podemos pierde fuerza.

Es el "comienzo de algo que va a ser maravilloso", anunció el 13 de noviembre en Valencia (este), rodeada de otras dirigentes de izquierda, como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en un encuentro bautizado como "Otras políticas", y que se interpretó como el lanzamiento de una plataforma electoral, pero también como un distanciamento de Podemos, que no tuvo a ninguna representante.

Cada una de las intervenciones de Díaz se saludó al grito de "¡presidenta, presidenta!".

- Apreciada también por los empresarios -

Yolanda Díaz "es consciente de que Podemos en estos momentos no goza de los momentos de gloria" de antes, explicó Cristina Monge, politóloga en la Universidad de Zaragoza.

"No habla de partidos" sino de "apuesta por un modelo de organización diferente", que anteponga la sociedad civil a los aparatos políticos. Una estrategia destinada, según Monge, "ampliar ese espacio" a la izquierda con un discurso más transversal basado en "el feminismo, el ecologismo, la justicia social".

La ex abogada laboralista heredó su comunismo de su padre, militante del PCE en la clandestinidad durante el franquismo, y de la lucha de los trabajadores de los astilleros en su región.

Pero la mujer que se casó de rojo y a la que le gusta decir que Santiago Carrillo, el histórico líder del PCE, le besó la mano cuando sólo tenía cuatro años, ha dado desde entonces un cambio radical a su aspecto, pasando del moreno al rubio y apostando por un estilo elegante y cuidado.

Su personalidad amable y su sentido de la conciliación atraen a los interlocutores sociales, incluidos los empresarios.

Frente a las ambiciones de Díaz, Podemos tendrá que posicionarse claramente, a riesgo de perder su predominio en el espacio a la izquierda de los socialistas, sostiene Monge.

En cuanto a los socialistas, mencionó Monge, observan los movimientos con atención porque necesitarían pactar con el espacio más a su izquierda para gobernar y demasiadas candidaturas "suponen dispersar voto y perder".

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FUENTE: AFP

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