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Viviendas sindicales, otra red de corrupción que toca al PIT-CNT

Hoy el secretariado ejecutivo se reúne por Salud Pública, pero tiene otros frentes abiertos como el millonario programa para construir 16.500 casas. Renuncias y tensión.

Tras la denuncia de corrupción en el Plan de Viviendas Sociales (PVS) del PIT-CNT, dos importantes dirigentes metalúrgicos dejaron de integrar la comisión, según comunicó ayer la central obrera.

Hoy el secretariado ejecutivo se reúne para tratar la crisis en Salud Pública, pero en la agenda hay otros frentes abiertos de igual o peor gravedad.

En ese sentido, el tema viviendas sociales volvió al tapete. Eduardo Burgos y Ricardo Cajigas renunciaron aunque por motivos diferentes, informó La Diaria.

La renuncia de Burgos se dio hace meses, pero recién ahora trascendió. Ocurrió cuando El País dejó constancia de tres denuncias en contra de gestores del plan social.

Estos contratistas - sin autorización oficial y mandatos por gente de la comisión sindical- se habrían apropiado de una cifra importante por contratos de construcción de viviendas sindicales.

En total el proyecto involucraría a 16.500 viviendas en todo el país. Se financia con el aporte de los agremiados al PIT-CNT. Los beneficiarios pagan cuotas bajas (unos 4.000 pesos, trascendió) luego de ocupar. En la última década, el padrón de afiliados a la central obrera se ha visto triplicado, lo cual mejoró sustancialmente la situación financiera de la institución.

La mayoría de las denuncias del PVS involucraron a Burgos, por lo cual se le apartó del cargo. Fuentes del secretariado de la central sindical dijeron que hay intención de separar el nombre de la institución ante eventuales acusaciones penales contra Burgos.

Una de las acusaciones contra el dirigente es que firmó una carta intención a favor de la empresa Vivamax para la construcción de 3.0000 viviendas sin el visto bueno del PIT-CNT. Esta obra tenía un costo de 3 millones de dólares y a la arquitecta se le pidió -mediante gestores no autorizados- un adelanto del 10% de la inversión en modo de "donaciones". Este acuerdo se había firmado en el mes de febrero de 2013.

Después de este primer caso -investigado por Crimen Organizado-  aparecieron otros. El segundo fue un empresario de Tacuarembó.

Por su parte, Cajigas renunció al considerar que Burgos no estaba brindando las garantías para desempeñarse en el Plan de Vivienda Sindical.

La primera de las denuncias fue realizada por el gremialista de la bebida, Richard Read, quien se preguntó por qué el gremio metalúrgico estaba a cargo del plan de viviendas y no el de la construcción. Para la prensa, la denuncia es consecuencias de las tensiones entre sectores moderados del sindicalismo con los radicales, representados por el gremio metalúrgico, liderado por el comunista Marcelo Abdala.

Read y Abdala también se enfrentaron públicamente por un préstamo al PIT-CNT de US$ 660.000 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la formación de cuadros sindicales. 

El secretariado del PIT-CNT decidió intervenir la comisión luego de las denuncias.  La central investiga las conexiones de Burgos y los gestores con una cooperativa de crédito social que prestaba dinero a militantes gremiales sin acceso a crédito bancario.

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