Ucrania, luces y sombras en los Juegos Paralímpicos más 'políticos'

La ceremonia de clausura este domingo de los Juegos Paralímpicos de Pekín marcó el final de una 13ª edición bajo el signo de la invasión rusa de Ucrania, entre preocupaciones constantes ligadas a la situación bélica y un éxito deportivo pese a todo.

La ceremonia de clausura este domingo de los Juegos Paralímpicos de Pekín marcó el final de una 13ª edición bajo el signo de la invasión rusa de Ucrania, entre preocupaciones constantes ligadas a la situación bélica y un éxito deportivo pese a todo.

- El "milagro" de la llegada -

Luego de un largo viaje a través de Europa, la delegación ucraniana, compuesta por una veintena de deportistas, llega a Pekín, casi una semana después del inicio de la invasión rusa de Ucrania, y dos días antes del inicio de la competición.

"Es un milagro que hayamos llegado aquí", declara el presidente del Comité Paralímpico ucraniano Valeriy Sushkevych.

Al día siguiente, pese a que habían sido autorizados a participar bajo bandera neutral, los deportistas rusos y bielorrusos son excluidos de los Juegos ante la presión de equipos y participantes.

- Puño alzado y "Paz" -

Durante la ceremonia inaugural en el estadio 'Nido del Pájaro' de Pekín el 4 de marzo, la delegación ucraniana desfila, puño en alto, delante del presidente del Comité Paralímpico Internacional (CIP) Andrew Parsons, de pie. Este último, durante su discurso, hace un llamamiento al respeto de la tregua olímpica por la paz durante los Juegos. "El siglo XXI está hecho para el diálogo y la diplomacia, no para la guerra y el odio", clama antes cerrar su alocución con la palabra 'Paz'.

- Día 1, medallas y símbolos -

Brillante en biatlón en los Juegos con 22 podios, Ucrania logra una buena cosecha de metales en el primer día. Siete medallas, tres de oro, acompañadas de mensajes a los suyos y a su país. Vitalii Lukianenko, oro en esprint en categoría deficiencia visual, dedica su título a "los chicos que protegen nuestras ciudades". Su homóloga femenina Oksana Shyshkova recuerda por su parte que "las medallas no tienen ninguna importancia en comparación con lo que viven nuestros familiares y la gente que ya ha sufrido la guerra".

- Día 3, padre hecho preso, casas bombardeadas -

Aunque más de 6.000 kilómetros separan a los deportistas ucranianos de su país, estos últimos deben también vivir con constantes preocupaciones. Anastasiia Laletina, de 19 años, no participó en la carrera en categoría sentados. El equipo anunció que su padre, soldado, fue "hecho prisionero" por militares rusos. En categoría de pie, Liudmyla Liashenko logró el bronce, un día después de conocer que su casa en Járkov había sido destruida.

- Día 6, homenaje en la Villa -

Delante de una pancarta con el lema 'Paz para todos', deportistas y miembros de la delegación ucraniana protestaron contra la invasión rusa y guardaron un minuto de silencio por sus compatriotas caídos. El biatleta Grygorii Vovchynskyi, cuádruple medallista en Pekín, condenó los bombardeos aéreos rusos sobre un hospital infantil en Mariúpol un día antes. "Están bombardeando a nuestros hijos y a nuestras mujeres, no puedo creerlo", lamentó, haciendo un llamado a que se ello "se detenga ahora".

- Día 8, récord -

Un día después de haber igualado su récord de medallas en 2006 en Turín, Ucrania mejoró su total de metales en Pekín gracias a los podios de Oleksandra Kononova, Iryna Bui y Dmytro Suiarko en esquí de fondo. La víspera, la quíntuple medallista Oksana Shyshkova insistía en la voluntad de "proteger el honor" del país.

- ¿Y ahora? -

Después del paréntesis paralímpico, el equipo volará a Estambul, y permanecerá unos días en Varsovia antes de regresar a Ucrania en autobús. Varios de ellos, los que habitan en Járkov, ciudad ampliamente bombardeada, podrían no regresar a sus casas.

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FUENTE: AFP

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