Tras golpe de Estado, Sudán vuelve a sus viejos métodos policiales

Azotes, cacheos y detenciones arbitrarias: desde el golpe de Estado del lunes en Sudán, los viejos métodos de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes han vuelto y hacen temer lo peor en un país hacía un par de años venía de salir de la dictadura.

27 de octubre de 2021, 14:33hs

Azotes, cacheos y detenciones arbitrarias: desde el golpe de Estado del lunes en Sudán, los viejos métodos de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes han vuelto y hacen temer lo peor en un país hacía un par de años venía de salir de la dictadura.

Desde hace varios días en Jartum, miembros de las fuerzas de seguridad, armados pero sin uniformes, se pasean en camionetas. "Parecen exactamente las fuerzas de seguridad" de la dictadura afirma a la AFP Hana Hasan, una manifestante.

El general Omar Al Bashir gobernó Sudán durante 30 años tras de un golpe de Estado en 1989. Ahora, dos años después de su caída, el general Abdel Fatah al Burhane tomó el control el lunes deteniendo a la casi totalidad de los civilesdel gobierno.

En un largo monólogo ante la prensa el martes, aseguró que el estado de emergencia no pretendía reprimir a la oposición y que quería que todo el mundo pudiera expresarse.

Pero desde el lunes, diariamente se disparan granadas lacrimógenas contra manifestantes y cuatro ya han muerto a balazos, según los médicos.

El número de víctimas sería mayor según informaciones no confirmadas citadas por la embajada de Estados Unidos en Jartum.

- Puestos de control móviles -

Nadie conoce el número exacto de manifestantes detenidos en las barricadas que habían montado para hacer respetar su "huelga general", o incluso en la ciudad universitaria de Jartum.

El lunes por la noche, "hombres uniformados armados asaltaron nuestro dormitorio", cuenta la AFP Rayane, una estudiante que teme dar su apellido. "Nos llevaron a todas a la sala común y nos confiscaron los teléfonos". Luego "azotaron a algunas de nosotras y nos obligaron a abandonar el dormitorio inmediatamente", continúa.

En cuanto a los varones, Emad, un estudiante que también se niega a revelar su apellido, sufrió burlas de los militares mientras le afeitaban la cabeza a la fuerza. "Me dijeron que mi cabello era demasiado largo y a muchos de nosotros nos golpearon", relata a la AFP.

En las redes sociales, los estudiantes consiguieron transmitir videos en el momento del ataque, filmando en directo durante una rara reconexión de internet mientras intentaban escapar. Una de ellas, con la cara ensangrentada, afirmó haber sido "golpeada en la cabeza y en el brazo por militares. Creo que mi mano está rota".

La redada estaba dirigida contra los que se destacaron durante la revuelta de 2019 que puso fin a la era Bachir. Varios militantes fueron secuestrados, entre ellos el célebre Sedig Al Sadig Al Mahdi, número dos del mayor partido sudanés, Umma, o Ismail al Taj, figura emblemática de la asociación de profesionales sudaneses, punta de lanza del levantamiento popular de 2019.

Decididos a acabar con los manifestantes y las barricadas en Jartum, policías sin uniforme instalaron el miércoles puestos de control móviles.

Despejan ramas, piedras y neumáticos quemados a través de las calles por los manifestantes, e incluso obligan a los transeúntes a ayudarlos so pena de recibir latigazos, observó un periodista de la AFP.

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FUENTE: AFP

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