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¿Quién es AMLO, el nuevo presidente de México?

Andrés Manuel López Obrador espera reforzar el mercado interno, abrir una agenda social similar a la de Mujica y negociar con su pasado intrasigente

Su hijo menor se llama Jesús Ernesto, lo que muestra sus cartas: es un poco cristiano y otro poco guevariano.

Muchos de los sectores políticos que creó tienen el distintivo religioso: la alizan Juntos Haremos Historia es encabezada por su Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Las iniciales invocan a la Virgen de Guadaluipe, llamada la Virgen Morena por los mexicanos.

A los politólogos les cuesta calificar al nuevo presidente de México, Manuel López Obrador.

Es un hombre de fuerte carácter, temido por algunos. De fuerte impronta personalista.

PERONISTA, MUJIQUISTA, ESTATISTA

Los expertos lo aasocian al "peronismo" de Perón, lo cual tiene algo de cierto. Tiene raíces obreristas, de izquierda y profundamente nacionalistas. En suma, es un populista de manual, aunque aggiornado. No le gusta que lo comparen con Trump o con Maduro, por mencionar dos populistas de signo contrario.

Se ha definido por un modelo de "desarrollo estabilizador" aplicado en México entre 1954 y 1970 que impulsó el crecimiento con impronta estatal

En lo económico anuncia que apuntará al mercado interno, fijar precios de garantía para el campo y revisar la apertura del sector patróleo al capital privado.

En lo social anunció que intentará una agenda "a lo Mujica" ampliando el horizonte actual con el tratamiento a favor del aborto y los matrimonios homosexuales.

Y como el expresidente uruguayo es un hombre de fuerte austeridad, algo que se nota en todos los ámbitos de su vida. En ello vieron los mexicanos una dosis de esperanza ante un sistema político proclive al lujo y a la corrupción.

López Obrador nació el 13 de noviembre de 1953, dijo de un matrimonio de comerciantes en Tepetitán, estad de Tabasco.

Mucha gente lo llamada AMLO, por sus iniciales. Después de muchos rechazos electorales los mexicanos comienzan a verlo como el remedio para décadas de corrupción, violencia y desigualdad en la segunda economía de América Latina.

Hasta hace una década sus actos llevaban poca gente. Pero en los últimos años su público aumentó, especialmente desde que fue alcalde de la ciudad de México y el ciudadano vio quie AMLO no era el cuco intransigente que muchos pintaban.

López Obrador perdió las elecciones de 2006 y 2012. En el primero de los casos la diferencia fue de 0.62% de los votos y sus denuncias de fraude paralizaron el país.

En su gestión como alcalde de Ciudad de México dejó de lado su prédica revolucionaria y se sentó a negociar con empresarios. Se lo vio resuelto, distendido y amable, sin dejar de ser quien siempre fue. Los politólogos señalan que el ejercicio de gobierno lo moderó, le hizo ver las ventajas de negociar.

PRODUCTO DEL PRI

Todos lo señalan como un político profesional, un líder social desde muy joven.

Comenzó militando en el oligopólico Partido Revolucionario Institucional que gobernó México entre 1929 y 2000 en forma ininterrumpida, y del que salieron lideres como Salinas de Gortari y otros que posteriormente fueron sus enemigos declarados.

Fuera del PRI a fines de los 80 formó varias alianzas políticas. Estudió ciencias políticas y administración pública.

Durante muchos años su imagen estaba contaminada de su lenguaje confrontativo.

En la campaña del 2006, a López Obrador se le recuerda por la frase: “¡Cállate, chachalaca!” (un ave muy ruidosa), que le lanzó al entonces presidente Vicente Fox, lo que le causó a Obrador una fuerte crítica social por denostar la figura presidencial.

Al perder entonces la elección presidencial frente al panista Felipe Calderón, a López Obrador también se le recuerda por la frase: “¡Al diablo con sus instituciones!”, que soltó contra el entonces Tribunal Federal Electoral, quien validó el triunfo del panista.

CAMBIO DE DISCURSO

Y sobre todo aprendió de sus errores. Abandonó por completo su discurso duro contra el sistema, que desdeñó las instituciones, confrontó a los empresarios y apostó únicamente a su popularidad.

En su campaña presidencial del 2012, López Obrador tuvo su primer cambio de postura política, e incluso, ofreció disculpa a quienes no vieron con buenos ojos en 2006 el bloqueo en el Paseo de la Reforma por inconformidad con el triunfo de Calderón Hinojosa: “Ofrezco mi mano franca en señala de reconciliación, de amistad, a quien pude ver afectado en mi determinación de luchar por la democracia y la paz. Es hora de reconciliarnos de manera sincera, de corazón, para lograr el renacimiento de México”, decía López Obrador en uno de sus spots del 2012.

En 2018 cambió la narrativa de “primero los pobres” a un “gobierno para todos”. Atrás dejó los insultos para arropar el “amor y paz”, y se asumió como el candidato anticorrupción, que respetará la inversión privada y el libre mercado.

A diferencia de la campaña del 2012 y 2006, en el actual proceso electoral, Andrés Manuel López Obrador dio un peso muy importante a su familia.

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Beatriz Gutiérrez, la esposa de López Obrador, es licenciada en Comunicación. Periodista, poeta y académica. Cantó
Beatriz Gutiérrez, la esposa de López Obrador, es licenciada en Comunicación. Periodista, poeta y académica. Cantó "El Necio" de Silvio Rodríguez en la campaña electoral a favor de AMLO.

Su esposa, Beatriz Gutiérrez, viaja frecuentemente con él. La periodista trabajará en el gobierno pero ya ha anunciado que será "primera dama".

Desterrará esa figura por considerarla "clasista"

Gutiérrez Müller y López Obrador se casaron en 2006, meses después de la primera derrota de éste en una contienda por la Presidencia. Ella tenía 37 años y él ya pasaba los 50. Meses después la pareja tuvo a Jesús Ernesto, actualmente de 9 años.

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Con todos sus hijos, incluido Jesús Ernesto de 9 años. Los mayores trabajan con él en política
Con todos sus hijos, incluido Jesús Ernesto de 9 años. Los mayores trabajan con él en política

Los otros tres de los hijos del político (José Ramón, Andrés y Gonzalo) jugaron un papel destacado en la definición de alianzas con PT y PES en los estados, así como en la nominación de candidatos. José Ramón, el mayor, fue responsable de las candidaturas en el estado de México; Andrés en la Ciudad de México; y Gonzalo en el centro y norte del país.

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Con su primera esposa e hijos a principios de los años 80.
Con su primera esposa e hijos a principios de los años 80.

Obrador amplió su discurso este año para un público joven, sector que dijo sería el consentido en su gobierno. Y a diferencia del 2006 y 2012 donde privilegió la campaña en el sur y centro del país, López Obrador ponderó las giras por los estados del norte, donde logró conquistar a un electorado que sólo lo recordaba por su imagen de hace 12 años.

Asimismo, el tres veces candidato presidencial impregnó en esta ocasión a su campaña una fuerte connotación de respeto y admiración a todas las religiones.

BAJAR UN CAMBIO

A raíz del infarto que sufrió en 2013, el actual candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador cambió su carácter, dejó de fumar, camina una hora diaria y lee una hora por las noches.

El abogado Julio Scherer Ibarra fue el responsable de haber cambiado la imagen autoritaria que se percibía del político, y mostrar ahora a un López Obrador sereno y hasta bromista.

López Obrador vive con mucha modestia. No tiene cuenta bancaria ni tarjeta de crédito. Vivió los últimos tres años con su salario de dirigente sectorial y la regalía de sus libros.

Del millón de pesos que recibió por esto último, el 50% lo donó a las víctimas del último terremoto.

Esa transformación de AMLO lo mantuvo a la cabeza en las preferencias electorales desde octubre de 2017, cuando comenzó en niveles de 30 puntos y lo catapultó casi doble al concluir las campañas políticas, señala un informa del diario Reforma.

Debió enfrenterase a Ricardo Anaya Cortés, del frente PAN, PRD y MC, así como José Antonio Meade del PRI, PVEM y NA, y el independiente Jaime Rodríguez Calderón. Ninguno de ellos fue un adversario de cuidado.

El politólogo uruguayo Luis Costa Bonino, quien dirigió junto con el cineasta Luis Mandoki en 2012 la campaña publicitaria de López Obrador, publicó en su portal de internet una historia de cómo encontró al político tabasqueño hace seis años:

“Era un candidato que no mostraba ganas de ser Presidente. Algo que no podía hacer ningún consultor era despertar en un candidato las ganas de ganar una elección y ser Presidente”.

El relato de Costa Bonino no tiene desperdicio y revela el carácter del ahora presidente, su humor ácido y su inteligencia para ver en el disenso algo interesante:

“Conocí a López Obrador en su casa. Por gestión de Luis Mandoki nos encontramos a comer unos tamalitos en su pequeño departamento de Colonia del Valle a las nueve de la noche. Mandoki estaba inquieto, no descartaba que Andrés Manuel nos echara de su casa a los cinco minutos de llegar. Me llamó la atención la austeridad y la modestia del lugar donde vivía. Comenzamos a comer en un ambiente tenso. López Obrador comía en silencio sus tamales, con cara de contrariado, de mal humor, y mucha desconfianza".

Y añadió: “Yo empecé a volcar mis opiniones sobre la campaña y sobre la coyuntura política mexicana, sin dar importancia a sus gestos poco amigables. Le dije que no tenía la menor duda de que podíamos ganar la elección, le expliqué en detalle porqué creía eso. A medida que hablábamos, la tensión disminuyó. Él comenzó a plantear sus ideas. Contrariamente a lo que seguramente esperaba, no quise congraciarme con él. Estuve en desacuerdo con varias de sus opiniones. Le expliqué con claridad mis motivos. El resto de la cena giró sobre coincidencias, en un clima cordial. Lo que Mandoki creyó que sería un encuentro de pocos minutos, duró muchas horas. Al despedirnos, ya muy tarde, me dijo que se alegraba de haberme conocido, y que estaba seguro de que yo le podría ayudar mucho en su campaña”.

El spot de su última campaña "Este soy yo".

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