Oncólogo Ney Castillo destituido de la Fundación Peluffo-Giguens

"No veo cómo cinco amigos me pueden separar de mi vida", dijo el médico. Una polémica por las inversiones pone en jaque el tratamiento del cáncer infantil en Uruguay

 

"No veo la forma cómo el presidente de la Fundación Peluffo-Giguens y cinco amigos más me pueden separar de mi vida, porque esto es mi vida". El doctor Luis Alberto Ney Castillo estaba desolado y molesto.

Estas fueron las primeras palabras dichas a Subrayado al confirmar su destitución de la principal institución de tratamiento de niños con cáncer.

La dirección de la Fundación Peluffo-Giguens, que trata al 65% de los pacientes del país, decidió despedir este lunes al médico oncólogo Ney Castillo, director médico y uno de sus fundadores.

Mientras Castillo ofrecía una conferencia de prensa convocada por el cuerpo médico y de enfermería, se supo en forma extraoficial que el médico -vocero del descontento- había sido destituido.

El hecho causó sorpresa entre los convocantes y sobre todo en la plana mayor del Sindicato Médico del Uruguay, co-auspiciante de la convocatoria.

"Seguramente le debo molestar", dijo Castillo, consultado por Subrayado, sobre la decisión del presidente de la Fundación, Jorge Bartesaghi, abogado y suplente parlamentario del senador nacionalista Jorge Larrañaga.

La llamativa destitución se conoció cuando todavía no había comunicación oficial al propio interesado.

El hecho fue confirmado minutos después al diario El País por el propio Bartesaghi, cuando todavía no había podido conversar acerca del tema con Castillo.

Lo curioso es que Castillo es director del Servicio Hemato-Oncológico del Hospital Pereira Rossell en donde funciona la institución, por lo que seguirá vinculado al tratamiento de los niños con cáncer.

TELEMEDICINA. La organización estaba envuelta en un enfrentamiento entre el presidente Bartesaghi y Castillo por el destino de las inversiones. Una de las más cuestionadas por Castillo es el nuevo centro de telemedicina que costará un millón de dólares y ha sido declarado de interés nacional por el gobierno

Según el oncólogo Luis Alberto Ney Castillo, vocero de los profesionales, ese dinero debería haberse invertido en tecnología de radioterapia. Según el Peluffo Giguens, se realizan tratamientos de cáncer con la misma tecnología que diez años atrás.

Los reclamos incluyen la necesidad de tecnología para diagnóstico y seguimiento de linfomas y leucemias, que representan el 40% de las patologías detectadas en Uruguay.

También plantean la necesidad de comprar medicamentos para pacientes en situaciones especiales, una unidad de cuidados paliativos, una policlínicas endrocrino-ginecológica para el tratamiento para efectos secundarias, técnicas de preservación ovárica y una policlínica de internación para adolescentes.

Castillo había advertido al semanario Búsqueda: "nos están faltando cosas que son prioritarias para seguir adelante con nuestro proyecto, que es tratar a los niños con cáncer".

"La inversión grande fue hace diez años y en oncología eso es mucho tiempo", agregó.

Castillo es un respetado oncólogo que fue candidato a la Intendencia de Montevideo por el Partido Colorado. 

NO SABE, NI ESCUCHA. En una nota con Búsqueda, el médico no cuestionó la "transparencia" de Bartesaghi, aunque señaló que dirige la institución de un modo "autocrático". Según Castillo, el presidente de Peluffo Giguens "no sabe del tema" y "no escucha".

La fundación realiza unas 8.500 consultas anuales dentro del servicio Hemato-Oncológico del Hospital Pereira Rossell. El 70% de los niños que se atienden en Peluffo Giguens logra sortear la enfermedad oncológica.

Todos los niños que se atienden en Salud Pública por cáncer lo hacen a través de la organización. Esto equivale al 65% de los casos de cáncer infantil que cada año se presentan en Uruguay. Cuatro años después de la creación de la Peluffo-Giguens la tasa de mortalidad de niños a cero a 14 años se redujo a 6.2 por cada 100.000 habitantes.

En 2008, esa tasa se redujo a la mitad: 3.1 por cada 100.000, señala la crónica de Búsqueda. A través del Mc Día Feliz, todos los años la fundación recauda dinero a partir del consumo de Big Mac, la conocida hamburguesa de la cadena de comida rápida Mc Donald's.

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