DeportesSensación Mundial 2018

Ocho décadas de fútbol II: festejos exacerbados, protestas inigualables y más...

Se viene la Copa del Mundo en Rusia. 30 días de fútbol y fiesta para jugadores e hinchas, pero antes un poco más de historia.

México 70: El mundial donde Brasil se consagró tricampeón. Aquella selección, para muchos la mejor de la historia, despertó un fanatismo tal que devino en saqueo que terminó con varios jugadores en calzoncillos y Rivelino desmayado…

En el Azteca los Salvadoreños también denunciaron un robo, porque el juez egipcio Aly Kandil dejó a México sacar un tiro libre que era para El Salvador y la jugada terminó en el 2 a 0. La protesta fue inigualable…

Es que los árbitros deben estar concentrados y no dejar pasar una. Lo supo Claudio Caniggia, único jugador en un mundial en ser expulsado por protestar… en el banco de suplentes.

Uno que estuvo desatento fue el alemán Eschwailer en Perú-Italia del 82; por hacerse el habilidoso no vio venir a Velázquez, que se lo llevó puesto…

Pero el primer lugar se lo lleva el inglés Poll, juez del Croacia-Australia de 2006: le sacó dos amarillas a Simunic y no lo expulsó. Para arreglarla le sacó la tercera por protestar y lo echó en los descuentos.

Hablando de distracciones, la final Alemania-Holanda del 74 demoró unos minutos en arrancar porque no estaban los banderines del corner. Algo inexplicable para la eficacia alemana…

Por las dudas le pueden preguntar a Maradona sobre como ubicarlos. En pleno partido con Inglaterra en el 86 sacó uno para patear un tiro de esquina. Pero Berni Ulloa de Costa Rica le exigió que lo colocara de nuevo. Y con la bandera como corresponde. Listo, siga el juego…

También hubo otra final demorada. La definición de Argentina 78 también empezó tarde. El motivo fue la protesta de Passarella porque René Van der Kerkhof tenía una férula en la mano derecha. Reclamo va y reclamo viene para que se la sacara, el partido empezó a picarse antes de jugarse.

René Van der Kerkhof y su mellizo Willy fueron una de las 58 parejas de hermanos que jugaron por Copa del Mundo. Los únicos que lo hicieron en contra fueron los Boateng en 2014: Kevin Prince por Ghana y Jerome para Alemania.

También hubo un caso de tres hermanos: los hondureños Jerry, Johny y Wilson Palacios integraron el plantel de Honduras en Sudáfrica 2010, pero nunca coincidieron en la cancha.

Pablo Forlán y Julio Montero Castillo compartieron plantel en el 74 y sus hijos Diego y Paolo lo hicieron en 2002. El colombiano Mario Coll quedó a un paso de jugar en Italia 90, el segundo disputados por los cafeteros. El primero fue Chile 62, donde su padre Marcos hizo el único gol olímpico en la historia de la Copa y encima a Lev Yashin.

Las jugadas de pelota quieta pueden ser decisivas. Sobre todo cuando según lo planificado, como esta de Suecia en el 94…

Otras no salen taaan bien. Algunos se lo toman con humor…

Y otros no tanto, como Ilunga Mwepu de Zaire…

Con dos tiros libres EEUU y Suiza empataron en el primer partido de la historia mundialista jugado bajo techo, en el Pontiac Silverdrome de Detroit.

Sin techo ni sombra, en Fortaleza Holanda y México jugaron a casi 39 grados de temperatura. Por eso el juez Proenca interrumpió por primera vez un partido mundialista para las pausa de hidratación de los jugadores.

Afortunadamente no estaba el famoso bidón de Branco. En el Argentina-Brasil del 90 los albicelestes sabían que no había que tomar de la botella verde, la que si le dieron al brasileño. Después de tomarla Branco empezó a marearse y sentir dolor de cabeza.

Aquel Mundial 90 fue chato y amarrete en goles. Tanto que hubo que sortear entre Irlanda y Holanda cual pasaba segundo y tercero en el grupo.

Por eso para el 94 se cambió el reglamento para fomentar el juego ofensivo. Así que la consigna fue romper los arcos, aunque Diana Ross anduvo floja pateando el primer penal…

Justo en ese mundial lo de romper el arco fue real. El mexicano Bernal quedó colgado y rompió la portería. Ningún problema: trajeron otro y en un ratito quedó pronto…

En estas ocho décadas la Copa del Mundo se convirtió en un evento único, donde cada país anfitrión se transforma por un mes en la capital del fútbol mundial…

Pero dentro de la cancha no hay que perder la cabeza… ni pasarse de tono, como le ocurrió a los rumanos en Francia 98, que para festejar la clasificación a octavos se pasaron al rubio y después del tintazo, no ganaron más…

Se viene la Copa del Mundo en Rusia. 30 días de fútbol y fiesta para jugadores e hinchas que prometen ser inolvidables. 30 días donde conviven culturas, religiones y pasiones de todo el mundo…

Dejá tu comentario