ÓMNIBUS SECUESTRADO

"No sabés si vas a bajar caminando o te van a bajar en un cajón": habló el chofer de Ucot amenazado por hinchas de Cerro

Carlos contó cómo fueron las amenazas a punta de pistola, cómo manejó escoltado por los delincuentes y cuestionó la atención que recibió del 911 este domingo.

Cerca de cincuenta hinchas de Cerro tomaron bajo amenazas un ómnibus de Ucot, amenazando a Carlos, el chofer, con al menos dos armas de fuego. La parcialidad exigió que los llevara rápido desde la Terminal del Cerro hasta el Intercambiador Belloni, sin detenerse.

Carlos, la víctima, contó lo ocurrido: “Cuando sube la parcialidad, me dicen: mirá que vamos a ir escoltados por dos motos adelante, tres o cuatro autos atrás. No sube nadie. Va mi compañero atrás con un arma, el de la moto también va armado. Vamos a cruzar los semáforos en rojo, los muchachos te cortan el tránsito y vos seguís. No sube nadie”.

Agregó: “El que iba atrás (del asiento) me iba apuntando con un arma. El de la moto de adelante estaba con un camperón de Cerro, que en determinados semáforos para, se me pone adelante, me mira y me muestra el revólver”.

Todo eso mientras había “seis o siete” pasajeros que, sin embargo, iban bajando del vehículo en sus paradas.

En Poso Molino, contó Carlos, “bajaron dos parciales de Cerro, golpearon a un hincha de Nacional que no tenía nada que ver con el asunto. Suben de vuelta y seguimos el trayecto”.

“Los pasajeros bajaron en sus paradas, el último lo hizo en Luis Alberto de Herrera y Reyes. De ahí en adelante ya no sube más nadie y queda toda la parcialidad de Cerro arriba del ómnibus. Al llegar a Belloni, bajan, destrancan las puertas de atrás, vandalizan el intercambiador. Yo quedo en estado de shock y llamando a la empresa. No me podía ni mover de los nervios, que en esos momentos se te pasan muchas cosas. Tenés una persona apuntándote, no sabés si te va a disparar”, agregó el chofer.

Dijo que durante el trayecto estuvo “bastante nervioso”. “Tenés que tratar de guardar la calma porque sabés que hay más vidas abajo, se te puede cruzar cualquier cosa, entre lo que pude, traté de mantener las normas de tránsito, lo más tranquilo que pude hasta el Intercambiador”.

A Carlos le pidieron “que mantuviera la marcha rápido” y que no se detuviera “en ningún semáforo ni nada”.

“Con una persona apuntándote atrás y otra adelante no tenés mucho para hacer. Iba tocando bocina, las motos se paraban en los semáforos para que ningún auto pasara.

De la gente que quería cruzar caminando, algún insulto que otro recibía”.

“No se metieron con otros pasajeros. Iban tomando alcohol, fumando marihuana (y consumiendo) otras sustancias. La cuestión era conmigo, no con los pasajeros”, relató.

“Ayer me llamó un jefe de Policía que se puso a la orden. Tienen algunos identificados pero al momento ninguno detenido”, informó Carlos.

La respuesta policial del 911

La víctima cuestionó la respuesta que recibió del 911 cuando trató de informar lo sucedido.

“Ayer me llama una oficial de 911, me dice que no me escuchaba por tanto ruido en el ómnibus. Yo le dije que estaba en una situación complicada, me cortan el teléfono y en todo el trayecto no hay ningún policía, nadie me llama, ningún patrullero en el camino”, sostuvo.

Carlos dijo que, a través de la vincha, llamó a la empresa para informar que estaba “en una situación complicada” pero no podía informar qué. Afirmó que desde la empresa llamaron al 911 y se comunicaron, pero le cortaron porque la oficial no escuchaba lo que sucedía.

“Cuando iba por Carlos María Ramírez, veo la situación y tengo la otra persona atrás, llamo al largador (de Ucot) y le explico: vengo en una situación complicada en el ómnibus, preciso apoyo policial. Pasá por la seccional 19, me dicen, tampoco le explico por qué no puedo”.

Al llegar al Intercambiador Belloni “no había ningún policía, nadie esperando”, reclamó.

“En ningún momento me llamaron, en ningún momento me entendieron (desde el 911) ni me volvieron a llamar para preguntar si pasaba algo”, cuestionó el chofer.

“Alguien debería hacerse cargo”

Hace 13 años que Carlos trabaja en el transporte, y hace tres en Ucot.

“Alguien debería hacerse cargo y darnos una respuesta. Que todo esto no quede en la nada mañana”, pidió.

“Es complicado porque tengo una familia, no sabés si mañana subís al ómnibus y si vas a bajar. Es la realidad, no sabés si bajás. Hay que pasar seguido en el 306 por el Cerro, nocturno, a la una de la mañana, no sabés si vas a salir vivo. Si vas a bajar caminando o te van a bajar en un cajón (…) Todos tenemos una familia pero no tenemos garantías de que vamos a llegar todos los días a nuestras casas”, concluyó.

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