AJEDREZ EN LA CALLE

Niños de centros educativos de todo el país salieron a las calles a jugar al ajedrez: las enseñanzas que les dejó

Docentes destacaron los beneficios en el desarrollo del pensamiento lógico matemático. Los niños, que aprender a que cometer errores "no es nada malo".

Escolares de todo el país jugaron al ajedrez en espacios públicos, este martes, en el marco de la jornada Ajedrez en la calle, organizada por el Ministerio de Educación y Cultura y la ANEP.

A la actividad se sumaron 27 centros educativos y en total fueron unos 15 mil niños los que salieron a jugar.

Un equipo de Subrayado dialogó con algunos pequeños y docentes sobre la actividad.

“Estamos acá para jugar ajedrez, conocer niños de otras escuelas, divertirnos con ellos”, dijo una niña.

“Para mí el ajedrez es como un deporte muy lindo para jugar”, expresó otra y afirmó que “cuesta” aprender. Pero es cuestión de práctica, agregaron.

El profesor de ajedrez del Colegio Paulo Freire, Juan José Arguimbao, contó que se puede enseñar desde la infancia y que pueden jugar partidas completas a los cinco o seis años.

“Se arranca desde lo que es cautivarlos, a través del preajedrez, por ejemplo, en juegos que son como una cancha de fútbol”, agregó el profesor de la escuela nº269, Gerardo Valderrama.

Una niña afirmó que con el ajedrez “se aprende a cometer errores no es nada malo, que se aprende de eso, y que es muy bueno pensar, porque te ayuda a la mente”.

Un niño mencionó la importancia de cultivar la paciencia.

“Tiene muchas bondades en lo vinculado con el pensamiento racional, con el pensamiento lógico matemático. Desarrolla habilidades de pensamiento importantes”, sostuvo Arguimbao. Valderrama se refirió a que se aprende a competir de manera sana.

“Se aprende que a veces se gana y se pierde”, dijo otra escolar.

Otra chica contó que juega al ajedrez desde hace seis o siete años, y que fueron su bisabuelo y abuelos los que le enseñaron.

“Siempre jugar con paciencia y pensando. Saber qué ficha mover antes de tocarla”, es lo que más recuerda.

El docente Arguimbao afirmó que es un juego que se lleva bien con las tecnologías.

“Es cierto que requiere un nivel de concentración que nuestros niños actualmente no tienen. Pero también es cierto que es un juego y aunque por momentos la concentración no nos acompañe, igualmente lo disfrutan”, agregó el docente.

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