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Nin Novoa sobre Jihad Diyab: “hay que dejarlo en paz”

El canciller instó a los medios a “sacarle los micrófonos de arriba”. El jerarca afirmó que el sirio no pierde su calidad de refugiado.

El canciller Rodolfo Nin Novoa confirmó este sábado que el sirio Jihad Diyab retorna a Uruguay luego de que su ingreso a Sudáfrica, a donde había viajado el jueves, no fuera admitido por las autoridades migratorias de ese país.

Nin Novoa dijo que Diyab “fue a un país que pida visa”. Fuentes del Centro Ecuménico para la Dignidad Humana (Cedhu) habían dicho más temprano a Subrayado que el sirio viajó con pasaporte uruguayo -documento que tiene en su calidad de refugiado- y con visa de turista, lo que le permitiría permanecer en ese país por tres meses.

Diyab partió el jueves de tarde hacia Sudáfrica, con escalas en Buenos Aires y San Pablo, pero ni siquiera pudo salir del Aeropuerto Internacional de Johannesburgo, y fue enviado de regreso a Uruguay.

Estaba previsto que el ex recluso de Guantánamo arribara sobre las primeras horas de esta tarde en un vuelo de Aerolíneas Argentinas. El avión llegó y Diyab no apareció. Integrantes de Plenaria Memoria y Justicia esperaron durante horas en la terminal aérea.

En diálogo con Subrayado, Irma Leites aseguró desconocer el paradero de Diyab. “No sabemos qué pasó, si llegó, si no llegó, si está retenido en Migraciones”.

La intención de Diyab era permanecer en Sudáfrica a la espera de que un país musulmán le permita el ingreso para reencontrarse con su familia, según publicó este sábado el diario La República.

Diyab “es un hombre libre (que) va a dónde y cuándo quiere”, dijo Nin Novoa a Telenoche, e instó a los medios de comunicación a “dejarlo en paz” y “sacarle los micrófonos de arriba”.

“Yo les exhorto encarecidamente a todos aquellos que quieren a Diyab que lo dejen vivir en paz”, recomendó. El ministro de Relaciones Exteriores dijo que el sirio no pierde su calidad de refugiado, y le aconsejó que “trate de rehacer su vida acá (en Uruguay) de la manera que pueda y que nosotros podamos ayudarlo”.

El viaje de Diyab se manejó con hermetismo, que ni siquiera sus más allegados se enteraron de su partida. Según La República, el dinero para el pasaje se lo recolectó un grupo de amigos desde el exterior.

El sirio no perderá su condición de refugiado -salvo que regrese a su país de origen- ni el derecho a cobrar el subsidio de $ 15.000 del Estado uruguayo, así como la atención sanitaria y el apartamento que le fue cedido en el Centro de Montevideo. En principio, el plazo del subsidio vencía en febrero de 2017, pero ya trascendió que se renovará por un año más.

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