PROTAGONISTAS

Micaela Pereira, la joven madre que murió por una bala perdida en el barrio Marconi

Subrayado conversó con familiares y vecinos del barrio que la describen como una mujer luchadora y comprometida. Piden a las autoridades que la situación cambie.

11 de agosto de 2022, 18:17hs

Micaela Pereira falleció el pasado 5 de agosto en las calles General Enrique Castro y Burgueño en el barrio Marconi producto de un tiroteo. Balas perdidas impactaron en el cuerpo de la joven y de otro hombre de 25 años. Los vecinos realizarán una movilización este lunes 15 de agosto a la hora 18.

El hermano de Micaela, Winston Pereira relató a Subrayado la personalidad de la joven. Dijo que si tuviera que describirla lo haría con “una estatua de una mujer luchadora” que no le importó la adversidad, “aprovechó la resiliencia y avanzó”.

Winston contó que Micaela había encontrado un trabajo y estaba muy contenta, con ganas. Trabajaba durante toda la madrugada y su mamá le cuidaba a los niños. Destacó que son una familia unida que vive en el barrio desde que nacieron. “Tenemos el barrio lleno de familia y queremos que esto cambie”, expresó. Y agregó: “La familia está atravesando por un dolor inmenso pero estamos sabiendo gestionar, sacando lo positivo de toda esta tragedia”. Como vecinos organizados quieren que la situación cambie ya que lo que sucede no le hace bien al barrio “somos la voz de un barrio que está en silencio, que tiene miedo, no podemos vivir así”, dijo.

La psicomotricista del CAIF Santa María, Marcela Rubil, contó que los hijos de Micaela siempre asistieron al centro. La describió como una mamá súper presente y comprometida. Destacó que los niños de Micaela son súper afectuosos y eso muestra la preocupación de ella como madre. “Son niños muy queridos acá porque vienen siempre, desde bebés”, expresó.

Rubil dijo que es la primera vez que fallece la mamá de niños que asisten al CAIF pero sí hay padres que murieron en situaciones de violencia ocurrida en el barrio o que se encuentran presos. “Duele, duele mucho y nos desafía como equipo a cómo podemos acompañar las infancias de estos niños para que el impacto sea lo menor posible, con la dureza de estas realidades”, sostuvo. Hay educadoras que los acompañan desde pequeños y la situación les afecta como personas. A todos ellos les pareció importante que el hecho se visibilizara y no quedara como un número más.

CAIF MICAELA

Por otra parte, el sacerdote de la parroquia Sagrados Corazones de Possolo, Luis Ferrés, dijo a Subrayado que el barrio queda sentido, dolido, queda con miedo. "Muchas veces las primeras reacciones son quedarse encerrados", afirmó. Ferrés agregó que a raíz de lo sucedido se suscitan muchos gestos desde muchas instituciones que quieren manifestar su presencia cercana, compañía y ganas de ayudar.

Por su parte, el integrante de Casavalle de Pie, Alejandro explicó que si bien hay lugares peligrosos, en otros, la vida sigue y transcurre sin mayores problemas. "Esto es fruto de la exclusión social de décadas que, lamentablemente tiene estos frutos amargos que tenemos que trabajar para cambiar", destacó.

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