El expresidente Lula decidió este viernes no entregarse en Curitiba como solicitó el juez Sergio Moro.
La Policía negocia con abogados de Lula cómo y cuándo detenerlo
Sus abogados quieren que se entregue, mientras la dirigencia del PT -su sector político- quiere que Lula fuerce la detención ante una multitud que se ha mantenido en vigilia frente a la sede gremial.
La foto del día seguramente será Lula detenido recorriendo el camino al vehículo policial rodeado de miles de militantes.
De hecho, el gremio metalúrgico convoca a un acto para la hora 18, 60 minutos después de la hora fijada por el juez Moro en el que -supuestamente- hablará el protagonista del hecho que conmueve a Brasil.
A las 2 de la madrugada, Lula se asomó por una ventana de la sede metalúrgica para saludar a los militantes que llevan a cabo la vigilia
La defensa de Lula ya presentó un nuevo pedido de habeas corpus en el Superior Tribunal de Justicia.
El exmandatario brasileño se reunió con líderes de izquierda como la expresidenta Dilma Rousseff, el diputado Paulo Pimenta, el senador Lindbergh Farias, el ex-prefecto de San Paulo Fernando Haddad, Manuela d´Ávila (PCdoB), Luiz Marinho, y los gobernadores Camilo Santana (Ceará) y Wellington Dias (Piauí), Guilherme Boulos, lider do MTST, y Wagner Santana, presidente de los metalúrgicos.
FICHA LIMPIA
Uno de los tópicos que se abordó es el futuro político de la izquierda si Lula es impedido de lanzar su candidatura presidencial de cara a las elecciones de octubre.
El líder trabalhista encabeza todas las encuestas de intención de voto con 35% de apoyo.
La preocupación es tener un plan B. Un candidato apoyado por Lula desde la cárcel podría mantener un buen nivel de popularidad, aunque obviamente no podría retener toda la simpatía política.
Especialmente preocupa cómo retener el gran capital político que Lula tiene en el nordeste, el principal beneficiado por sus planes sociales.
En ese sentido se manejan algunos nombres para liderar la campaña y ser eventualmente el hombre que sea candidato a la presidencia.
Uno de ellos es el gobernador de Bahía Jaques Wagner, exministro de Defensa del gobierno de Dilma Rousseff.
El otro es Paulo Haddad, quien fuera alcalde de San Pablo, el núcleo duro del PT y de Lula
Esté libre o no en los próximos meses, el expresidente tendrá problemas para lanzar su candidatura en función de la ley de "Ficha Limpia" que impide a los condenados a buscar puestos electivos.
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