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La calma y el orden reinan en Chad tres meses después de la muerte de Deby

El 20 de abril, al día siguiente de su reelección al frente de Chad, el ejército anunció la muerte del presidente Idriss Déby Itno, que dirigía el país con mano de hierro, en el frente contra los rebeldes. Tres meses después, la calma y el orden reinan en ese país fundamental en la guerra contra los yihadistas.

El 20 de abril, al día siguiente de su reelección al frente de Chad, el ejército anunció la muerte del presidente Idriss Déby Itno, que dirigía el país con mano de hierro, en el frente contra los rebeldes. Tres meses después, la calma y el orden reinan en ese país fundamental en la guerra contra los yihadistas.

Desde el anuncio de su muerte, una junta de 15 generales proclamó a uno de sus hijos, Mahamat Idriss Déby Itno - general de cuatro estrellas a los 37 años - presidente de la República al frente de un Consejo Militar de Transición (CMT), disolvió la Asamblea Nacional y el gobierno y derogó la Constitución.

Aunque el CMT ha prometido elecciones "libres y transparentes" al término de una "transición" de 18 meses, renovable, la incertidumbre y la preocupación planean en un país enfrentado a varias rebeliones donde el ejército es uno de los pilares de la guerra contra los yihadistas en el Sahel, junto con Francia.

Sin embargo, la comunidad internacional aceptó rápidamente a Mahamat Déby y al CMT, con Francia a la cabeza, mientras que la Unión Africana (UA) no sancionó lo que la oposición denominó de "golpe de Estado" militar.

- Irreconciliables -

Pero el "diálogo nacional" prometido, que en principio iba a incluir a la oposición incluso la más crítica, todavía no comenzó pese al nombramiento a principios de mayo de un gobierno dirigido por Albert Pahimi Padacké, el último primer ministro de Idriss Déby.

El Consejo Nacional de Transición (CNT), de 93 miembros, que iban a ser "designados" rápidamente, según el CMT, para asumir el poder legislativo y redactar una nueva Constitución, se hace esperar.

Mahamat Déby y los otros 14 generales siguen ejerciendo lo esencial de los poderes y la oposición más crítica no logra movilizar la calle o no se atreve. Lo mismo que con el mariscal Deby.

Este murió, según el CMT, en los combates en el norte que libraban el ejército y los rebeldes del Frente Para la Alternancia y la Concordia del Chad (FACT), que lanzaron una ofensiva el 11 de abril, día de la elección presidencial, pero que fueron rápidamente repelidos, según las autoridades y fuentes militares en la región.

A nivel militar, por el momento todo está en calma. Mahamat Déby acusa a los rebeldes chadianos de ser mercenarios de Libia y de estar "entrenados por fuerzas extranjeras". Togo ha intentado mediar desde junio entre Yamena y diferentes grupos de rebeldes, pero sin éxito hasta ahora.

"Además del FACT, había otros dos grupos armados representados pero no hubo continuidad", dice a la AFP un responsable rebelde que participó en estos "encuentros" y pidió el anonimato.

De todas formas, los grupos han impuesto como condición "la liberación de los presos y el hecho de que no reconocemos a las nuevas autoridades", agrega. Las posiciones del poder y la rebelión parecen por el momento irreconciliables.

El jefe de la junta de Chad advirtió este martes ante líderes religiosos con motivo de la fiesta del Eid al Adha que los rebeldes "no se desarmaron todavía" y que se activan "cada día para desestablizar" las instituciones.

En el plano político, la UA ha exigido que la transición no supere los 18 meses antes de las elecciones - también lo pide Francia - pero en una entrevista en junio a la revista Jeune Afrique, Mahamat Déby, que aseguró que "el CMT no tiene vocación de confiscar el poder", no excluye una prolongación si no se dan las condiciones para las consultas: "la primera es que nosotros, los chadianos, seamos capaces de entendernos" y la "segunda es que nuestros socios nos ayuden a financiar el diálogo y las elecciones".

- "Chantaje" -

El presidente francés, Emmanuel Macron, fue el único jefe de Estado occidental que asistió a los funerales del mariscal Déby y en mostrarse al lado de Mahamat, al que recibió en París el 5 de julio para "reiterar su apoyo a la transición" y prometer "una nueva ayuda presupuestaria" a su antigua colonia.

"Chad necesita realmente dinero y con el modelo de Idriss Deby, el CMT sabe utilizar el hecho de que el país despliega fuerzas en el extranjero para chantajear a Francia", dice Jérôme Tubiana, investigador francés especializado en Chad, que señala también la responsabilidad de la Unión Africana. "La UA quizá tendría un medio de presión a las nuevas autoridades, pero ha decidido cerrar los ojos", estima Tubiana en una entrevista con la AFP.

La recepción de Mahamat Déby en el Elíseo, sede de la presidencia francesa, fue tres días antes de una cumbre entre Francia y los países del G5-Sahel, coalición antiyihadista de la que el ejército chadiano es la punta de lanza, en el que París reiteró su decisión de retirar progresivamente sus tropas de la región en el marco de su operación Barkhane, mientras espera que suban a primera línea los ejércitos de los países sahalianos.

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FUENTE: AFP

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