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Kalsarikänn, la orgullosa costumbre de los finlandeses

La palabra significa tomar alcohol en casa y en ropa interior.

Es como tomar mate en Uruguay, salvando las distancias y los efectos psicoactivos.

En Finlandia hay una palabra que describe una costumbre de sus ciudadanos que es un orgullo nacional: kalsarikänni.

Es que el país, al que los uruguayos conocen más que nada por la celulosa, tiene tradiciones firmes y esta es una de ellas.

¿Qué significa kalsarikänni? Consiste en quedarse en casa, tomando alcohol y en ropa interior.

En Finlandia es una celebrada costumbre nacional y no se ve como un hábito depresivo o problemático como podrpia pensarse en otros lares.

De hecho, se menciona también con orgullo en una página web (This is Finland) sobre costumbres finlandesas del ministerio de Asuntos Exteriores del propio país.

E incluso se ha creado hasta un emoji específico para reflejar esta costumbre, informa el servicio de noticias de BBC.

Este hábito -que hace a la reputación de bebedores- se entiende en un país donde los fríos inviernos pueden durar hasta seis meses: de noviembre a mayo.

¿A quién le puede apetecer salir a la calle con temperaturas bajo cero? Tampoco ponerse ropa encima cuando el clima te obliga a vestir miles de capas cada día.

Este es el argumento que defiende la escritora finlandesa Miska Rantanen en su libro " El arte finlandés de beber en casa. Solo. Y en ropa interior".

Pero en la sociedad finlandesa, explican desde el gobierno, beber en casa es una solución a los "problemas de comportamiento público" frecuentemente ligados al consumo excesivo de alcohol.

El consumo medio de alcohol puro por habitante es de 11,9 litros al año, en la línea de otros países nórdicos pero muy por encima de los 6,8 de México, por ejemplo, segpun datos del Banco Mundial correspondientes a 2015.

En Finlandia existía desde 1960 una legislación muy restrictiva sobre la venta de alcohol. Una simple cerveza o una sidra de baja graduación no podía comprarse en un supermercado. Los impuestos al alcohol son también muy altos, algo que va en coordenadas similares al plan que tiene Uruguay de bajar el consumo.

Tampoco todos los restaurantes gozan de licencia para servir bebidas alcohólicas porque son difíciles de conseguir.

Para vino y otro tipo de bebidas alcohólicas de mayor graduación la única manera (legal) de hacerse con una botella fuera de un restaurante es acudir a Alko, una cadena de tiendas gestionada por el Estado.

Alko controla la importación mayorista y venta de bebidas alcohólicas en el país.

Pero para sortear las restricciones muchos restaurantes hacen compras al por menor en el extranjero.

Por supuesto: los finlandeses son nórdicos, respetuosos de las leyes, pero en lo que tiene que ver con el consumo de bebidas buscan, como todos, rendijas para beber con libertad

Si se toma un ferry desde Tallin, la capital de Estonia, hasta Helsinki, la capital finlandesa, se puede ver a muchos pasajeros cargados con bebidas alcohólicas que traen desde el país vecino en un cómodo viaje de dos horas.

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