Frente Amplio prepara una "campaña" para defender gestión de Sendic en Ancap

El vicepresidente de la República se juega buena parte de su futuro político en este episodio. La larga lista de negocios investigados

19 de diciembre de 2015, 13:57hs

El Frente Amplio prepara una "campaña comunicacional" para paliar la crisis que generó la investigación sobre Ancap, y que dejó en evidencia las diferencias en el partido de gobierno sobre cómo manejar las empresas públicas, informa El País.

El áspero debate entre José Mujica y Danilo Astori agregó un nuevo obstáculo para la segunda presidencia Tabaré Vázquez, jaqueada por los conflictos en la educación y los problemas económicos en la región que impactan a nivel local.

Precisamente la campaña quiere zanjar el nudo de la discusión: el rol de las empresas públicas en el desarrollo del país, precisamente el discurso que viene llevando a cabo en su defensa Raúl Sendic cuando los números no parecen darle la razón.

Las contradicciones son muchas. Entre Sendic y Astori, entre Mujica y Astori, entre Sendic y el equipo de gerentes que trabajan en Ancap.

La ciudadanía se pregunta por qué el tema surge ahora y no cuando se estaban tomando decisiones polémicas que podían afectar los intereses de Uruguay.

Astori contradice a Mujica y a Sendic, y señala que tanto él como el entonces ministro de Economía fernando Lorenzo hicieron largas exposiciones mostrando que la gestión de Ancap "estaba fuera de control".

Ancap reconoció 800 millones de dólares de números rojos a partir de una reestructura interna.

Estos 800 millones, según Sendic, son "costos" que el Ministerio de Economía no quiso aceptar ni trasladar a los precios de los combustibles. Lo atribuyó a la lucha contra la inflación que libraba entonces la Administración Mujica.

Contrariando al expresidente de Ancap, Astori dijo que la empresa jamás pidió que se reconocieran.

Los costos corresponden en un 49% a distribución y 25% al costo de Ancap vinculado a la disposición logística por el aumento de las demanda y las inversiones, siempre según Sendic.

El Ministerio de Economía considera que hubo otros problemas para alcanzar números rojos: la planta desulfurizadora (400 millones de dólares)., las dos plantas de cemento que trabajan a pérdida (200 millones de dólares), graves pérdidas en negocios como portland (96 millones de dólares entre 2010 y 2014), deudas por 1.497 millones de dólares, 80% en moneda estadounidense y a vencer en estos 12 meses.

Finalmente también se señalan las transferencias de dinero a empresas satélites de Ancap: 252 millones de dólares a ALUR, Cementos del Plata y Ancsol.

Durante la investigación, la empresa admitió también que asumió otros costos, al menos polémicos, como por ejemplo el pago del aumento de salarios de los empleados de estaciones de servicio.

También pagó a una empresa privada, Exor, para que realizará la ingeniería de deuda con la petrlera venezolana PDVSA. La consultoría -presidida por un dirigente de la Vertiente Artiguista, representante local de Exor- costó 3 millones de dólares.

La aparición de Exor en el horizonte de Ancap nunca quedó clara, así como tampoco si contaba o no con la anuencia del gobierno de Venezuela.

Sendic niega que Ancap haya estado "fuera de control", pero -por ejemplo- en la comisión investigadora admitió que no sabía que el costo de la inauguración de la planta desulfurizadora fuera de 600.000 dólares.

La fiesta -que fue vista como un lanzamiento preelectoral de Sendic- se hizo a todo lujo: con la presencia de la presidente argentina Cristina Kirchner, en uno de los tantos intentos de acercamiento diplomático que hubo en el período. Por entonces la prensa señalaba los buenos contactos de Sendic con "La Cámpora", la facción juvenil peronista liderada por el ministro de Economía Axel Kiciloff y Máximo Kirchner.

Representantes de este influyente grupo estuvieron en el lanzamiento, ya que algunos de sus principales cuadros estaban además vinculados a YPF, la petrolera estatal argentina, que dio su apoyo técnico a la planta de Ancap.

La petrolera de bandera nacional hizo otros negocios al menos llamativos: pagó 2 millones de dólares en contratación directa a una empresa de camiones brasileña para llevar cal a la central de Candiota, situada a kilómetros de la frontera con Uruguay. Sendic dijo no estar en conocimiento de esto y atribuyó la decisión al gerente Juan Romero. Según se explicó en Uruguay no había camiones preparados.

Uno de los más extraños gastos de la empresa pública se atribuye a un error de comunicación, un préstamo involuntario. Por la vía de los hechos adelantó 50.000 dólares a una radio FM de Quebracho que aún no existía.

El dinero sirvió para que el titular de la emisora -un dirigente comunista del Frente Amplio local- pudiera finalmente comprar los equipamientos para que "La Propia FM" iniciara su actividad en el dial.

La radio después dio pruebas de haber emitido los avisos de Ancap, pero para entonces la discusión estaba en otra parte ya que la responsabilidad de la transferencia de dinero desde Ancap se atribuyó a Pablo Álvarez, director de la agencia de publicidad La Diez.

Álvarez estaba en contacto con la empresa estatal desde sus épocas como director creativo de la agencia DDB, y cuando decidió abrirse por cuenta propia Ancap -y en especial ALUR, la empresa azucarera- decidió seguir sus pasos.

La investigadora revisó la relación de amistad entre el publicista y Leonardo De León, expresidente de ALUR, hombre fuerte de la corriente liderada por Sendic y actualmente senador de la República. Las acusaciones -orientadas a que ambos se conocían de la Liga Universitaria- no llegaron a nada.

De todos modos, la comisión recibió la declaración de Ricardo Vairo, presidente de DDB y anterior empleador del publicista Álvarez.

Lo cierto es que Ancap pasó de gastar 4 millones de dólares en publicidad a 10 millones de dólares en un solo año, y la agencia La Diez fue cuestionada, entre otras cosas, por el cobro de entre 10 y 15% de comisiones a los medios que pautaban con Ancap.

El final de la investigación de Ancap marcó al menos tres certezas, según la procedencia política de los actores de la investigación.

La empresa, por intermedio de su actual presidente José Coya, admite estar en "crisis" luego del furioso debate dentro del partido de gobierno por la gestión Sendic.

El partido Nacional cree que del informe surgen actividades irregulares que podrían configurar delito, razón por la cual presentarán una denuncia penal ante la justicia.

Por su parte, el Partido Colorado -a partir de su líder Pedro Bordaberry- estima que más allá de la denuncia, Ancap debe cerrar los negocios deficitarios ya.

Raúl Sendic dijo que no quería volver a hablar de la situación de Ancap, porque “su verdad” ya la había expresado en la conferencia de prensa de esta semana.

Sin embargo volvió a defender la gestión de la empresa estatal de combustibles “con un solo dato”.

“Tengan en cuenta que en los últimos tres años, de Imesi, IVA y subsidio al boleto que los uruguayos pagan en el precio del combustible, Ancap transfirió al gobierno nacional 2.500 millones de dólares”, dijo el vicepresidente.

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