SociedadFatimih Dávila | México

Fatimih Dávila, modelo hallada muerta en México, fue víctima de una red de trata de personas en 2011

La exMiss Uruguay luchaba por trascender en los medios, cuando se topó con proxenetas y empresarios dispuestos a pagar mucho dinero a cambio de sexo

Fatimih Dávila, la modelo uruguaya que apareció muerta en México, había sido investigada dentro de la red de prostitución VIP que lideraba el manager de modelos argentino Leandro Santos y que tenía a José Miguel Acosta "El negro Miguel" como parte del capítulo uruguayo de la trama.

EL RASTRO MEXICANO

Dávila tenía 31 años y había llegado a México a fines de abril para una entrevista de trabajo.

Se había alojado en un hotel en la colonia Nápoles. El cuerpo se encontraba colgado del tubo de la ducha. La Policía ha iniciado una investigación por homicidio.

No se descarta el suicidio, pero a la Policía mexicana no se le escapa las coincidencias del caso con otros episodios similares relacionados con la prostitución VIP, en este caso con ramificaciones en el narcotráfico.

En la Ciudad de México fueron asesinadas en las modelos Karen Ailen Grodzinski de Argentina y la venezolana Génesis Uliannys Gibson.

Karen y Genesis, de 23 y 24 años, aparecieron muertas en hoteles de la capital mexicana.

El primer caso se registró el 27 de diciembre de 2017 y el segundo el 17 de noviembre del mismo año.

Ambas eran amigas y compartieron departamento. Trabajaban para un portal de escorts llamado zonadivas.com que ya no existe.

En el caso de Grodzinski la investigación apuntó a un posible vínculo del cártel de Tepito

Se supo que la argentina se había casado en secreto con un "empresario pesado" a efectos de obtener la ciudadanía y entrar en circuito. Pero al mismo tiempo tenía una relación paralela con el actor Axel Arenas, a quien ella había conocido en un curso de actuación. Arenas fue el primer detenido por el caso.

En los casos de las modelos muertas apareció el nombre de Antonio Santoyo Cervantes, alias “El Soni”, presunto líder de una red internacional de trata de personas.

Santoyo era el propietarios de páginas webs que reclutaban mujeres de Sudámerica y estaba ligado a una red de empresas -construcción, publicidad, comunicación- que lavaban dinero en Panamá y otros paraísos fiscales.

Desde 2006, la policía mexicana investigaba la existencia de páginas de internet que seducían a mujeres en Sudamérica con la promesa de triunfar en la televisión mexicana, a cambio de trabajar primero como acompañantes.

Se estima que hay más de 40 casos de modelos muertas en los últimos años en circunstancias parecidas a las de Fatimih.

Los casos se siguen multiplicando.

En mayo de 2018, fue encontrada muerta la modelo caleña Stephanie Magón Ramírez, de 23 años. El hecho tuvo lugar en la colonia Nápoles, igual que el caso de Dávila.

OPERATIVO BLANCA

Lamentablemente hay ejemplos cercanos de explotación sexual similares y Fatimih Dávila los conocía de cerca.

ESCUCHAS MODELO

ANTECEDENTES

A principios de la década, la Policía uruguaya investigó una trama que osciló entre Punta del Este, Montevideo y Buenos Aires, y cuyo protagonista excluyente fue el empresario del modelaje Leandro Santos.

Se trata del líder de una de las agencias más importantes del Río de la Plata, que representó a modelos conocidas como Gisela Berger 8actual pareja del exgobernador Scioli), Sofía Clerici, Cinthia Fernández o Claudia Ciardone, entre muchas otras.

La participación de Fatimih y de otras prominentes modelos quedó retratada en el libro "Sueños rotos: la trama oculta del modelaje, el fútbol y la televisión" (2012) del periodista Javier Benech, actual asesor de comunicaciones del fiscal de Corte, Jorge Diaz.

En la temporada estival 2011, José Miguel Acosta se presentaba como relacionista público. Se movía como pez en el agua en todos los eventos puntaesteños.

Acosta se codeaba con gran parte de la farándula y tenía acceso a personajes influyentes de la vecina orilla, políticos, empresarios, artistas, periodistas, etcétera. También tenía un fuerte vínculo con el empresario futbolístico Pablo Bentancur.

Su puerta de entrada a ese mundo era ser el socio de Santos, que a su vez tenía un fuerte vínculo de amistad y negocios con la productora Ideas del Sur, de Marcelo Tinelli.

Ese verano, Santos se había instalado en dos casas en Punta del este, con diez modelos en cada una.

No sabía que sus conversaciones telefónicas con Acosta habían sido intervenidas por la jueza Graciela Gatti en el marco de la llamada "Operación Blanca".

La investigación se abrió luego de una denuncia anónima realizada en diciembre de 2010.

De las escuchas se desprende que "El negro Miguel" reclutaba jóvenes, algunas de ellas modelos y reinas de belleza, para convencerlas que la prostitución podría ser un trampolín en sus carreras.

Aprovechando la logística de Santos, organizaba eventos a los que acudían conocidos empresarios, a quienes se les facilitaba el contacto sexual a cambio de un cachet, que variaba según la mujer.

Algunas modelos lo acusaron durante la investigación policial de abusar sexualmente de ellas.

Fatimih, quien había sido Miss Uruguay en 2006, y había participado de Miss Universo, fue una de las tantas chicas que fue seducida por la propuesta de Acosta.

La red de escuchas se fue ampliando a muchas de ellas, incluyendo a Dávila.

De esas charlas se desprende que ella quería subir su perfil porque consideraba que su titulo de "Miss Uruguay" no impulsaba su carrera, no se valoraba lo suficiente.

Acosta le prometió que pronto iba a debutar en un programa de TV de Uruguay y otro en Argentina. En las conversaciones surge la posibilidad de ser bailarina en "Sábado Bus", el programa de Nicolás Repetto.

A cambio debía prestar servicios sexuales a empresarios que él le iba indicando. De las actuaciones policiales se supo que "el negro Miguel" viajaba a Buenos Aires con ella. En ocasiones se organizaban orgías. Una de ellas fue en un galpón en la zona de Palermo.

Ante la Policía, Dávila contó muchos detalles del accionar de José Miguel Acosta y su entorno

Pablo Bentancur negó en todo momento vínculo directo con la organización. Dijo que las modelos se le "pegaban" para acceder a los futbolistas que representaba. Explicó que las "dos lucas" de las que hablaba en una de las grabaciones era dinero para un pasaje a Europa para una de las chicas.

Entre los empresarios nombrados Daniel Mautone, propietario de los casinos Victoria, y Gerardo Werthein, dueño de la empresa telefónica Personal

La jueza Gatti, de acuerdo a lo que detalla el libro, entendió que las jóvenes que fueron captadas por esta organización fueron verdaderas víctimas porque estaban en una "situación de vulnerabilidad", prometiéndoles proyectos y propuestas laborales que nunca se concretarían.

José Miguel Acosta también fue procesado con prisión por proxenetismo y trata de personas en la modalidad de reclutamiento con fines de explotación sexual.

En esa investigación también resultó procesado un hombre con antecedentes penales llamado Daniel Rodrìguez, que operaba para Acosta. Y también la madre de Rodríguez, quien se encargaba de cobrar los honorarios de las chicas en Uruguay.

Acosta declaró tener una agencia de modelos pero en realidad la empresa no existía.

Ni siquiera contaba "con capital como para actuar en el ámbito comercial", dice el fallo.

El caso cambió de manos, primero al juez Néstor Valetti y luego Beatriz Larrieu.

En 2017, se concretó la detención de Santos ordenada por Larrieu, quien en ese año estaba encargada de llevar adelante el caso.

Santos fue excarcelado el 1 de diciembre de 2017 bajo caución juratoria, lo que implicó la promesa de presentarse siempre que sea llamado por el juez de la causa y fijar domicilio.

El manager también ha vivido en carne propia las tensiones del showbizz. Una exnovia, la modelo Julieta Gómez, se suicidó de un balazo en la casa donde Santos vivía con su madre y su hermano.

Gómez estaba deprimida, no encontraba trabajo, luego de haber tenido cierta notoriedad en el reality "Soñando por bailar" conducido por Marcelo Tinelli.

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