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Enfermero involucró a médicos en la muerte de otros pacientes

Acevedo, según su abogada, declaró que dio cocteles mortales a pacientes con la anuencia de doctores y familiares de pacientes.

 

Ariel Acevedo declaró en el Juzgado ser culpable y además reconoció que se equivocó.

En la audiencia, según relata su abogada, se mostró siempre arrepentido de lo que había hecho. Su abogada está consternada, porque además es amiga de Acevedo desde hace varios años. Ella considera que el enfermero tiene un trastorno grave pero aclara que, desde su punto de vista, es una "buena persona".

En su declaración ante el magistrado Acevedo reconoció haber aplicado oxígeno a 11 pacientes aunque, según Inés Massiotti, dijo también que había aplicado coctel a otros pacientes por orden médica y con la anuencia de los familiares.

"Yo he hecho esto por orden médica, con la firma del doctor y de la familia", dijo el enfermero, que ahora está recluido en una cárcel del interior del país.

La abogada pedirá las historias clínicas y los registros médicos para corroborar sobre la veracidad de esos otros casos que su defendido declaró.

Inés Massiotti, reconoce que su amigo es "casi indefendible" pero busca con su trabajo darle garantías en la reclusión.

El hombre dijo que se creyó Dios. En la audiencia, al ser consultado por Massiotti porque había hecho eso, respondió que era para que los pacientes no sufrieran más.

¿Vos te creíste Dios, porque es Dios quien decide quien vive y quien muere?, le preguntó su abogada. "Si, me creí Dios, me equivoqué, lo hice porque no los podía ver sufrir más. Me equivoqué porque la vida de ellos no era la mía y me doy cuenta ahora de eso", respondió.

En su comparecencia ante el juzgado el enfermero, ex poilicía, tuvo que reconocer mediante fotos a los pacientes a quienes había aplicado oxígeno. Dijo que eran 11 en total y que no recuerda otros casos.

Massiotti asegura que su defendido carga con una historia de vida muy fuerte. Fue violado por su cuñado a los 15 años y sus padres no lo reconocen hasta ahora. Igualmente aclaró que los médicos que declararon ante la Justicia lo calificaron como "un excelente funcionario".

La abogada también dijo a Subrayado que había comunicación entre los dos enfermeros y que se mandaban mensajes de texto. En uno de ellos, su defendido le pidió a su colega que no lo incriminara ante la Justicia.

El caso de Acevedo es distinto al de Pereyra. Según las primeras declaraciones el enfermero que también trabaja en el Hospital Maciel no mostró arrepentimiento.

Massioti dijo que incluso llegó a declarar que tenía que bañar a los pacientes cada cinco minutos y que eso le molestaba. 

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