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Directora de OMC presiona a ministros para un acuerdo sobre la sobrepesca

La directora de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, que convocó este jueves a los ministros de los 164 países miembros para iniciar las difíciles negociaciones sobre la sobrepesca, reclamó un inmediato "cambio de mentalidad" para alcanzar un acuerdo lo antes posible.

La directora de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Ngozi Okonjo-Iweala, que convocó este jueves a los ministros de los 164 países miembros para iniciar las difíciles negociaciones sobre la sobrepesca, reclamó un inmediato "cambio de mentalidad" para alcanzar un acuerdo lo antes posible.

"Ya es hora de lograr un resultado", señaló Okonjo-Iweala, en la apertura de la reunión en línea desde Ginebra.

"Estas negociaciones abordan la sostenibilidad de recursos comunes de alto valor de los que dependen millones de personas, incluida mucha gente pobre. No se trata de relaciones comerciales habituales de la OMC", les transmitió.

Diplomáticos, expertos y la sociedad civil se apresuraron a señalar la urgencia real: una tercera parte de peces comercializados en 2017 fueron capturados a niveles biológicamente insostenibles, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

"Las prácticas pesqueras insostenibles siguen causando estragos en nuestros océanos, alentadas por el apoyo financiero de los gobiernos a los que pedimos que las regularicen", advirtió la directora de la OMC: "Se necesita un cambio de mentalidad para abordar las últimas diferencias de puntos de vista".

Los desacuerdos se deben sobre todo a la fiscalidad de los combustibles y al tratamiento de los países en desarrollo.

Se prevé que no se alcance un acuerdo al término de la sesión, pero permitirá a los ministros discutir sobre la base de un texto propuesto por el colombiano Santiago Wills, que dirige las negociaciones sobre esta espinosa cuestión que, según el calendario previsto por Naciones Unidas, debería haberse cerrado como máximo en 2020.

La nueva dirigente de este organismo se ha marcado como prioridad finalizar estas negociaciones, que ya se alargan desde hace 20 años, y reclama un acuerdo antes de la conferencia ministerial de la OMC que tendrá lugar la semana del 29 de noviembre en Ginebra.

Para Alice Tipping, de la oficina de Ginebra del centro de reflexión canadiense Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IISD), "nunca ha habido tanta atención política sobre el tema, compromiso de la sociedad civil y atención política por parte de un director general."

Pese a ello, las negociaciones chocan en varios puntos, mientras que las oenegés piden un acuerdo que no sacrifique la protección de los océanos por las prisas de alcanzar uno.

- Flotas chinas-

La OMC busca prohibir las subvenciones a la pesca ilícita, no declarada y no reglamentada, aquella que afecta a bancos sobreexplotados y aquella que contribuye a la sobrepesca.

En los dos últimos casos, el texto prevé autorizar ayudas si estas incentivan la reconstitución de los bancos de peces a niveles biológicamente sostenibles.

Uno de los principales escollos en estas conversaciones es cómo tratar a los países en desarrollo.

Los países desarrollados ven con buenos ojos que los países más pobres se beneficien de cierta flexibilidad, pero no aceptan excepciones para países en desarrollo que poseen gigantescas flotas pesqueras, como China.

Y en la OMC, son precisamente estos países los que se autodeclaran "países en desarrollo".

"Sería muy útil que China, que es la principal nación pesquera del mundo, dijera claramente que está preparada para asumir plenamente sus obligaciones sin un trato especial ni diferenciado. Eso sería una señal política muy importante", afirmó un responsable europeo.

El trato especial y diferenciado "no puede dar carta blanca a un país que se declara en desarrollo para continuar subvencionando" todo, añadió.

Por su parte, el portavoz de la OMC, Keith Rockwell, aseguró en rueda de prensa en la sede de la organización que China había afirmado durante la reunión "que cumplirá con sus obligaciones en consonancia con su nivel de desarrollo".

El alcance del acuerdo también está bajo disputa: si bien parece haber consenso para excluir la acuicultura y la pesca continental del ámbito de aplicación, algunos países en desarrollo piden que las ayudas al combustible, incluidas las exenciones fiscales, se restrinjan. La UE rechaza este punto.

El texto corre el riesgo de no satisfacer tampoco aquellos que, como Estados Unidos, deseaban que el acuerdo aborde el trabajo forzado en los buques de pesca, tema que fue dejado de lado.

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FUENTE: AFP

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