- Nacional >
Denuncian acoso sexual y laboral en la Embajada de Egipto
Marta y Ana Petkovich contaron su pesadilla ante el Parlamento. Amenazas con cuchillo, fractura de un brazo e intento de violación. Paradojas del Día de la Mujer.
Dos hermanas que se desempeñaban en la representación diplomática de Egipto denunciaron acoso sexual, lesiones y amenazas con una cuchilla por parte del embajador. Las agresiones fueron llevadas a cabo luego que la mujer y su hermana -que también trabajaba en el lugar- comenzaron a reclamar los aportes jubilatorios en el Banco de Previsión Social.
El año pasado hubo 64 denuncias por acoso laboral-moral, según datos de Presidencia difundidos este viernes 8 de marzo en el marco del Día Internacional de la Mujer.
Marta y Ana María Petkovich se presentaron ante la Comisión de Legislación del Trabajo para contar la grave situación por la que atravesaron en los últimos años. Ambas abandonaron sus trabajos en setiembre al considerar que habían sido despedidas.
Ana María contó que el jefe diplomático “cayó” sobre ella una vez, otra vez le fracturó un brazo y otra vez le arrancó la ropa bajo amenazas. En todos los casos llamó a la seccional 14º de la Policía y allí le dijeron que no podían hacer nada en el caso de funcionarios diplomáticos.
Marta Petkovich es uruguaya, chef profesional y trabajaba en la Embajada desde 1997. La mujer cumplió tareas bajo la gestión de cuatro embajadores. Según relató lo hizo en buenas condiciones, e incluso viajó a Egipto en el año 2000 para participar de un congreso. Sin embargo, relató, siempre fue quedando pendiente el tema del contrato de trabajo y los aportes jubilatorios.
En el Ministerio de Trabajo se les dijo primero que tenían todos los derechos, pero luego en el Banco de Previsión Social se estableció que abrieran una unipersonal.
El embajador denunciado se fue en el mes de setiembre. “El último tiempo previo a que se fuera, fue horrible”, relato Marta ante la comisión presidida por el diputado colorado Fernando Amado.
Pero el nuevo jefe tampoco cambió las cosas. Por el contrario, todo fue de mal en peor. “Me saco de mis tareas, de mi lugar en la cocina. Puso allí a otra persona y me mandaron a limpiar. Tiene dos niños de 6 y 8 años que se orinan en la cama, me mandaban a lavar los colchones orinados”.
En esa última quincena trabajó catorce horas sin días de descanso. Al negarse a seguir haciendo sus nuevas tareas, se le indicó que podía retirarse.
Las embajadas son recintos laborales que funcionan en una frontera indefinida en más de un sentido. El local y el suelo que ocupan las representaciones son territorio extranjero, y la mayoría de los funcionarios se rigen por las leyes laborales del país de origen.
En la comisión, el diputado Luis Puig confirmó la existencia de otras denuncias dirigidas a embajadas. Uno de los casos manejados por el legislador fue la representación diplomática de Brasil donde, dijo “ha habido represión sindical” a empleados que buscaban la regularización de sus haberes.
“Creo que la extraterritorialidad, la inmunidad diplomática, no pueden amparar acciones delictivas”, dijo Puig, quien reconoció que el Estado uruguayo “tiene dificultades para operar” en estos casos.
A propósito de ese tema, Marta Petkovich contó el caso de un hombre que trabajó como chofer de la Embajada de Egipto y murió en enero de 2012. Trabajó hasta pocos días antes de morir, y su viuda sólo recibió como compensación el medio mes que había trabajado. Su familia estaba intentando conseguir una pensión, señaló la mujer.
Lo más visto

Dejá tu comentario