Carritos en la vía pública: búsqueda de equilibrio y definiciones
Reaparece cada tanto el tema de los carritos que recogen basura circulando y trabajando en las calles de Montevideo. En estos últimos días se vuelve a poner en el tapete por un episodio desagraciado: la pérdida de una vida humana.
Reaparece cada tanto el tema de los carritos que recogen basura circulando y trabajando en las calles de Montevideo. En estos últimos días se vuelve a poner en el tapete por un episodio desagraciado: la pérdida de una vida humana. Una pérdida que se agrega al costo permanente que tiene esta situación en la vida de muchas personas.
Estos costos permanentes también son de vidas humanas, costos en la calidad de vida de las personas que trabajan en condiciones inhumanas, entre ellos niños recogiendo los desechos del resto de la sociedad, lo que tiramos desde nuestras casas hacia la calle, en general sin clasificar, mezclando lo seco con lo húmedo, restos de comidas con vidrios, latas, cartones, basuras de barrido de nuestras casas, etc.
El aumento de la presencia de los carritos recogiendo basura está determinada por algunos factores coyunturales que pueden volverse permanentes, a nuestro entender. El potencial económico que tiene la basura ha ido en aumento en cantidad y calidad. Por otro lado se ha incrementado la cantidad de personas que no han podido volver al sistema formal del empleo luego de la crisis del 2002, y generaciones de adolescentes y jóvenes que nunca fueron parte de la inclusión laboral formal. Son los desafíos que hay que asumir para resolver este fenómeno social y económico.
El potencial económico de la basura, en una muy pequeña proporción beneficia a los trabajadores de los carritos, que si bien generan ingresos diarios más o menos importantes, no tienen cobertura de salud ni de seguridad social. Y en una proporción mayoritaria beneficia a quienes sin ensuciarse con la basura reciben grandes ganancias sin arriesgar prácticamente nada. En muchos casos se dice que quienes recepcionan la basura clasificada están por fuera del sistema impositivo, en la ilegalidad. Solo algunos depósitos luego de inspecciones de la DGI han regularizado su situación de aportes impositivos.
Se dice de unos 50 millones de dólares que se mueven en torno a la basura en Montevideo. No hay precisión en cuanto al número de familias que trabajan con la basura. Por un lado la organización de clasificadores habla de unos 15.000 a 20.000 familias involucradas, pero el censo hecho por la IM registra algo más de 5000 carritos.
De todas formas, cualquiera sean los números definitivos, es un grupo de ciudadanos muy importante que amerita una atención urgente para mejorar la calidad sanitaria, la seguridad social de su trabajo, eliminar el riesgo propio y de terceros en la vía pública y fundamentalmente ver cuáles serían los caminos para una reconversión laboral, transitando hacia espacios laborales más protegidos.
En la línea de mejorar la situación laboral como eje de cualquier intervención está también el de proteger la ciudad y a los ciudadanos de Montevideo, que hace muchos años vienen perjudicados por la presencia de basura en las calles, en las veredas, en el entorno de los contenedores. A esto se le agrega la falta de lavado de los contenedores, el mal estado de muchos de ellos, la ubicación permanente de contenedores frente a domicilios y con cercanía a ventanas de dormitorios, etc.
En toda la cadena de situaciones no resueltas es claro que están los ciudadanos y ciudadanas como afectados y como afectadores. También nuestras prácticas en cuanto a cómo resolvemos la disposición de nuestros residuos domiciliarios.
Creo que la única articulación posible para resolver esta situación de estancamiento que vivimos en torno a este problema de todos pasa por nuestras BUENAS PRÁCTICAS VECINALES, más una mejora en la gestión de los residuos y la erradicación de los carritos en la ciudad sustituyéndolos por lugares para la clasificación que tengan todas las garantías de salubridad para los trabajadores. Si una de las tres que falla, el sistema seguirá igual, lo que es lo mismo que decir seguirá empeorando.
Creemos también que el tema de la basura no se resuelve tomándolo de a pedazos o por aristas, sino que solo se podrá resolver gestionando sus aspectos en el marco de un plan de largo plazo y sostenido con recursos, sistemas de gestión monitoreable, campañas de difusión y educación ambiental y un sistema de sanciones para infracciones a las normas ambientales tanto las nacionales como departamentales. En este sentido creo que apuntalar y exigir la ejecución del Plan Director de Limpieza que tiene elaborado la IM, que se ha retrasado en su ejecución, es la mejor forma de exigir y exigirnos una sustancial mejora a corto plazo de la limpieza en la ciudad y la sustitución paulatina y definitiva de los carritos en la ciudad.
Creo que el plan tiene que tener plazos para cada uno de los resultados esperados, de tal forma de poder rendir cuentas de su ejecución. Se debe explicar a la población tanto el cumplimiento del mismo (porque los buenos resultados motivarán a seguir haciendo el esfuerzo conjunto) como aquellos resultados que no se obtengan en los plazos comprometidos y cómo se ajustarán los procedimientos para la obtención de las soluciones que todos esperamos. Y esos resultados son: ciudad limpia, sin carritos y con los trabajadores de los carritos con un empleo que cubra sus necesidades laborales y sociales.
En síntesis es deseable poner una fecha de corto plazo para la sustitución definitiva de los carritos, pero esta debe estar en el marco de acciones que permitan que esa fecha se cumpla y se sostenga. Para esto es necesario desarrollar las estrategias que contemplen de forma ponderada los intereses de cada uno de los involucrados y esto implica que cada uno esté dispuesto a dar de sí en torno a un acuerdo sostenido.
Fernando Rodriguez Herrera
Defensor del Vecino de Montevideo
Conocé la Campaña de Promoción de “Buenas Prácticas Vecinales”
La Defensoría del Vecino de Montevideo viene llevando adelante desde el año 2011 su Campaña de Promoción de “Buenas Prácticas Vecinales”. Durante este año 2012 la campaña volverá a encontrarse con vecinos y vecinas de nuestra ciudad para trabajar sobre los distintos temas que preocupan a todos.
Para conocer más sobre esta campaña: www.buenaspracticasvecinales.com.uy
Podés seguir la campaña en Facebook: www.facebook.com/buenaspracticasvecinales
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