Subrayado Especial

Allison Kennedy, la joven de 26 años que impulsa el Código del Adulto Mayor

Allison Kennedy adaptó el código de su abuelo, y 25 años después lo llevó al Parlamento. Fue premiada como Misionera Mundial de la Paz.

Allison Kennedy tiene 26 años, y es la impulsora del Código del Adulto Mayor que hoy se encuentra a estudio de la Comisión de Constitución y Códigos del Parlamento.

La preocupación de esta joven uruguaya por los adultos mayores y por rescatar el proyecto de su abuelo, la llevó a recibir el mismo premio que recibiera el Papa Francisco, y que la nombra Misionera Mundial de la Paz.

Cuenta que ella sabía que su abuelo había redactado un “Código del Anciano”, pero que recién tomó contacto con el documento hace unos dos años.

El abuelo de Allison era el médico geriatra y gerontólogo Antonio Ferrara, y había dedicado parte de su vida a sistematizar un conjunto de derechos y normas que regularan las responsabilidades del Estado frente a la vejez.

El interés de su nieta por la situación de los ancianos en la sociedad, y su preocupación ante los casos de abuso hacia esta población, determinaron que la abuela le diera el trabajo acabado de su esposo, que hace 25 años no había obtenido el apoyo político necesario para llegar al Parlamento.

“En Uruguay sí había Código del Niño, Código del Comercio, Código del Agua, etc. pero no había un código de los adultos mayores, y eso era algo llamativo porque en Uruguay el 14,06% de la población, según el INE, supera los 65 años de edad”, cuenta Kennedy.

Allison lo logró. Relata que tras leer el código decidió ir al Ministerio de Desarrollo Social, donde sabía que funcionaba el Instituto del Adulto Mayor (INMAYORES).

No tuvo la respuesta que esperaba, pero no se quedó allí. Fue a los actos partidarios de varios políticos, a quienes iba a buscar personalmente cuando bajaban del estrado para pedirles una reunión y presentarles el documento.

Finalmente fue al Palacio Legislativo a “golpear las puertas de los despachos”, sin distinciones político-partidarias, hasta que la diputada nacionalista Gloria Rodríguez se comprometió a acompañar el proyecto.

Allison Kennedy es comunicadora social, pero esto tampoco fue una excusa, y buscó el asesoramiento de técnicos especializados en la materia, abogados, doctores, escribanos y adultos mayores, para llegar al código que finalmente ingresó en la Comisión de Constitución y Códigos del Parlamento el 14 de diciembre de 2016, con la firma de 9 representantes nacionales.

El código reúne 157 artículos, y se ocupa de temas tales como planes vivienda para adultos mayores, trabajo, educación de la tercera edad, salud, geriátricos y hogares de ancianos, alimentación y recreación.

Estipula una formación mínima necesaria para el trabajo con adultos mayores, y también un sistema de voluntarios y asistentes sociales para atender a los ancianos abandonados por sus familias.

Entre las propuestas innovadoras del Código, está prevista la creación de una jubilación para las mujeres de la tercera edad (entre 65 y 80 años) que no puedan reunir los años de trabajo necesarios para la jubilación porque han tenido que dedicar años al cuidado de otros familiares dependientes.

El fenómeno progresivo del envejecimiento de la pirámide demográfica uruguaya, en un mundo en que los avances de la ciencia y la medicina además prolongan la vida, cobrará cada vez mayor vigencia. “Creo que la sociedad, la legislación, la cultura, se tienen que ir adaptando y transformando hacia ese cambio que es hasta biológico si se quiere”, reflexiona.

Por lo pronto, un grupo de abogados argentinos tomó contacto con Allison Kennedy, porque están interesados en tomar el Código del Anciano original como base para la creación de otro en Argentina.

Ella afirma que hace esto “en su tiempo libre”, cuando no está trabajando, y dice que no se sintió sola en el proceso porque siente que está haciéndolo para el bien de la sociedad; pero el caso es que no son muchas las personas que dedican un bien tan escaso y costoso como el tiempo a la defensa activa de una causa de este tipo. Lo que quiere Allison es que la causa sea de toda la sociedad, para la defensa de la vejez digna.

¿Qué hacemos como sociedad con nuestros adultos mayores? ¿Qué grado de previsibilidad le podemos dar a su futuro, en ese momento de mayor vulnerabilidad, al que todos esperamos llegar?

Allison dice que ahora todo está en manos de los legisladores y de la prioridad que le asignen al proyecto, y a los adultos mayores.

Si no puede ver el video, cliquee aquí.

Allison Kennedy con el premio que le otorgó Acción de Paz.

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