Afganos "desesperados" en el norte de Francia sueñan con cruzar a Inglaterra

Inglaterra es la "única opción" para muchos afganos instalados en el rudimentario campamento de migrantes de Grande-Synthe, en el norte de Francia, al temer que su solicitud de asilo sea rechazada y ser devueltos a su país, de donde salieron hace años.

29 de agosto de 2021, 07:39hs

Inglaterra es la "única opción" para muchos afganos instalados en el rudimentario campamento de migrantes de Grande-Synthe, en el norte de Francia, al temer que su solicitud de asilo sea rechazada y ser devueltos a su país, de donde salieron hace años.

Entre 300 y 600 migrantes, según la fuente, viven en carpas y toldos a lo largo de una carretera departamental, al pie de torres de electricidad, un campamento en el que se encuentran mayoritariamente kurdos.

Una decena de refugiados, que huyeron de Afganistán mucho antes de que los talibanes entraran a Kabul hace dos semanas, también han hallado refugio en este campo situado en una llanura fangosa rodeada de bosques.

Jahangir, de 30 años, llegó hace quince días, pero dejó la provincia de Kunar, donde era agricultor, hace un año. "Todo es un problema en Afganistán", suspira. Tiene pocas noticias de sus familiares y dice estar "muy preocupado", porque "el país está paralizado", les es "difícil comer", "vivir"

Salió solo por una ruta migratoria "demasiado complicada" y espera poder traer a su familia, cuando logre llegar a Inglaterra, donde le gustaría abrir un restaurante.

Todas las noches intenta subirse a un camión, evitando así la vía marítima "demasiado peligrosa". "Pero ahora voy a hacer una pausa por algunos días", dijo, mostrando sus manos heridas.

Jahangir no solicitó asilo en Francia, "es imposible". "Tengo muchos amigos que lo han pedido, nadie ha tenido una respuesta positiva, nadie".

Más lejos, Almamet, de 35 años, lleva tres meses viviendo en Grande-Synthe. Hace dos años que abandonó la provincia de Baglan, donde fue "amenazado por los talibanes". "Cualquiera que haya trabajado con el gobierno, incluso 10 años después, es asesinado" y "yo trabajé con el gobierno".

Le gustaría solicitar el asilo en Francia, pero al haber presentado su primera solicitud de asilo en la Unión Europea (UE) en Hungría, no puede en virtud del llamado Reglamento de Dublín.

"Y si Francia me envía de regreso a Hungría, Hungría me enviará de regreso a Afganistán, es demasiado peligroso para mí", explica.

- "Pronto Inglaterra" -

Los afganos de Grande-Synthe "no han llegado recientemente" a la UE y "casi sistemáticamente han recorrido una ruta migratoria previa en Europa", dijo a la AFP la prefectura del Norte, que representa al Estado francés en este departamento.

"El reexamen de las solicitudes de asilo es posible", dado "el cambio de condiciones en el país de origen" y "en el Estado responsable de tramitar la solicitud, de acuerdo con la normativa europea", añade.

Según Claire Millot, de la asociación Salam de ayuda a los migrantes, en la costa "viven los rechazados, los 'dublinados', los desesperados... por eso dicen que la única solución es Inglaterra".

Incluso si las personas "quisieran establecerse en Francia", ven el Reino Unido como "la única solución al punto muerto administrativo en el que se encuentran", explica Diane Léon, de la oenegé Médicos del Mundo.

En medio de una rotonda en Calais, un puerto francés justo enfrente de la costa inglesa donde viven entre 900 y 1.500 migrantes, Tayep, de 16 años, espera el momento en que se distribuyan las comidas de una asociación.

Este oriundo de Kunduz quiere llegar a Inglaterra porque "conocidos" le aseguraron que era "mejor" que Francia, con "más posibilidades" de "estudiar" y "así "convertirse en médico".

"No hay más opciones que Inglaterra. En el resto de Europa no tengo a nadie y a Afganistán no volveré mientras los talibanes estén en el poder", asegura a su lado Akim, de 30 años, mientras revisa las noticias en su celular.

Una o dos veces por semana intenta cruzar el canal de la Mancha en barco. "Es largo, caro y en este momento hay muy mal tiempo", se entristece el joven que quiere retomar sus estudios para convertirse en carnicero y sueña con "una vida normal".

De repente, los migrantes se levantan. Un voluntario de la asociación Utopia 56 vino a advertirles que la policía desmantelará su pequeño campamento. Corren a recuperar sus pocas pertenencias que amontonan en bolsas de plástico. "Pronto Inglaterra", espera Akim.

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FUENTE: AFP

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