Estados Unidos habrá agotado el 18 de octubre los recursos para financiarse, a menos que el Congreso aumente el límite máximo de emisión de deuda, advirtió el martes la secretaria del Tesoro, Janet Yellen.
Yellen advierte a dividido Congreso que EEUU podría agotar fondos el 18 de octubre
"Es imperativo que el Congreso solucione rápidamente (la cuestión de) el tope de endeudamiento. De lo contrario, Estados Unidos entrará en default por primera vez en su historia", advirtió Yellen ante la comisión bancaria del Senado.
Asimismo, en una carta al Congreso, sostuvo que a partir del 18 de octubre "el Tesoro quedaría con recursos muy limitados que se agotarían rápidamente".
"Es incierto si podremos seguir cumpliendo los compromisos de la nación luego de esa fecha", añadió.
Ante los senadores, advirtió de las consecuencias "desastrosas" para la economía estadounidense de una moratoria.
El gobierno no podría tomar crédito, pagar sus cuentas ni los salarios de sus funcionarios.
Eso "erosionaría la confianza en el dólar como moneda de reserva", enfatizó Yellen.
Yellen insistió en que la aprobación es crucial: "Esperar hasta el último minuto podría causar serios daños a las empresas y a la confianza de los consumidores, elevaría el costo de los préstamos para los contribuyentes e impactaría negativamente en la calificación del crédito de Estados Unidos en los próximos años".
Durante el gobierno de Barack Obama, la parálisis política en el Congreso por este asunto llevó a la agencia calificadora Standard and Poor's a retirar la nota máxima "AAA" a la deuda estadounidense, lo cual sacudió los mercados.
"Si no se actúa rápidamente podrían haber disrupciones sustanciales en los mercados financieros y la elevada incertidumbre podría exacerbar la volatilidad y erosionar la confianza de los inversores", añadió Yellen.
La bolsa de Nueva York cerró con una fuerte baja el martes y se encamina a su peor mes en un año en septiembre, aplastada principalmente por una subida de las tasas de los bonos estadounidenses, en un mercado que observa atentamente los acontecimientos en el Congreso.
Los demócratas asociaron la idea de suspender el límite de endeudamiento a la aprobación de un nuevo presupuesto para el gobierno federal. El Congreso tiene hasta el jueves a medianoche para aprobar este presupuesto si quiere evitar un repentino corte de fondos públicos.
A pesar de haber presionado y apoyado este tipo de medidas cuando gobernaba Donald Trump, los republicanos se oponen ahora a aumentar o eliminar el límite de emisión de deuda, porque entienden que sería darle carta blanca al presidente Joe Biden para sus planes "irresponsables" de inversión en infraestructura y gastos sociales que totalizan billones de dólares.
El lunes bloquearon un intento de los demócratas de aprobar una suspensión de este tope de endeudamiento por 14 meses hasta 2022.
La Cámara de Representantes, bajo control demócrata, aprobó una medida para mantener en funcionamiento al gobierno hasta el 3 de diciembre, mientras prosigue la discusión de un paquete de gastos sociales a 10 años. Empero el Senado, que está divido a la mitad entre republicanos y demócratas, rechazó empezar a debatir ese proyecto.
El escenario más probable es que los demócratas revisen su texto y quiten el apartado sobre la suspensión del tope de deuda, lo cual les permitirá recuperar votos republicanos para tratar de aprobar una extensión del actual presupuesto antes del viernes y así evitar un "shutdown".
En paralelo podrían intentar nuevamente lograr el apoyo de los republicanos para suspender el nivel máximo de endeudamiento.
De no contar con votos republicanos, el partido de Biden puede apostar a sus propios votos, haciendo una maniobra parlamentaria que le permita aprobar por mayoría simple. Pero tomaría, potencialmente, varias semanas.
Por eso, el jefe demócrata en el Senado, Chuck Schumer, pareció cerrar esa puerta el martes: "Esta vía es demasiado arriesgada para el país".
El límite de endeudamiento, que solo el Congreso puede aumentar, entró en vigencia el primero de agosto. Impide a Estados Unidos emitir nueva deuda por encima del máximo actual de 28,4 billones de dólares.
Esta cota suele ser objeto de pulseadas políticas en el Congreso. Desde los años 1960 el "techo" de la deuda fue subido o suspendido unas 80 veces. Jamás un partido bloqueó esta medida. Por eso los demócratas se indignan del rechazo republicano a seguir esta tradición.
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FUENTE: AFP
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