El gobierno uruguayo emitió un comunicado este miércoles en el que expresó su “atención y preocupación” por la situación que atraviesa Bolivia, en medio de protestas y enfrentamientos registrados en los últimos días.
Uruguay expresa preocupación por la situación en Bolivia y hace un llamado al diálogo
La Cancillería manifestó solidaridad con el gobierno y el pueblo boliviano y reafirmó su compromiso con la institucionalidad democrática y el Estado de derecho.
Cancillería manifestó su “solidaridad con el Gobierno y Pueblo boliviano” y reafirmó su “firme compromiso con el respeto de la institucionalidad democrática, el orden constitucional establecido legítimamente en el país, el Estado de derecho y la protección de los derechos humanos”.
Uruguay llamó al gobierno boliviano y a los actores políticos y sociales a resolver sus diferencias “de manera pacífica”, mediante el diálogo y la cooperación.
“Uruguay continuará brindando su apoyo al hermano Estado Plurinacional de Bolivia, tanto a nivel bilateral, como a través de un rol constructivo en el marco de los distintos foros regionales que comparte con Bolivia, tales como el Mercosur y la Celac”, afirmó.
La situación en Bolivia
Policías y manifestantes se enfrentaron este lunes en La Paz, Bolivia, en medio de protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Los disturbios ocurrieron cerca de la plaza de armas y el Palacio de Gobierno, donde los manifestantes intentaron avanzar con explosivos, piedras y palos, mientras la Policía respondió con gases lacrimógenos. Las movilizaciones se producen en medio de la peor crisis económica boliviana en cuatro décadas.
Los reclamos son impulsados por campesinos, obreros, mineros y maestros, que cuestionan al gobierno por la falta de medidas ante la inflación y el aumento del costo de vida. Durante la jornada hubo saqueos, daños a oficinas públicas y la quema de un vehículo policial. La Fiscalía ordenó la detención de Mario Argollo, dirigente de la Central Obrera Boliviana, por presunta instigación pública a delinquir y terrorismo.
El gobierno acusa al expresidente Evo Morales de promover las protestas para intentar regresar al poder. Seguidores del exmandatario llegaron este lunes a La Paz tras marchar durante siete días desde Oruro y se sumaron a las movilizaciones. Morales, refugiado desde 2024 en la región del Chapare y requerido por un caso de presunta trata de una menor, expresó su apoyo a los manifestantes y denunció una “brutal persecución” contra dirigentes sindicales.
Bolivia enfrenta una fuerte crisis económica marcada por la falta de dólares, inflación de 14% y escasez de combustibles y alimentos. El gobierno de Paz eliminó subsidios a los combustibles poco después de asumir, lo que generó aumentos en los precios. Actualmente hay al menos 32 bloqueos de rutas en el país y las entradas a La Paz continúan cerradas, aunque el gobierno anunció nuevos operativos para habilitar corredores humanitarios y garantizar el abastecimiento.
Con información de AFP.
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