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LA HISTORIA DE ÁNGELO

Su hijo tiene 10 años y se recupera de un trasplante de corazón: "Llegó gracias a Dios y, más que nada, a la mamá del donante"

Pese a ciertas complicaciones, el trasplante se realizó con éxito y la intervención duró cinco horas. Especialistas explicaron cómo funciona el procedimiento en Uruguay.

Ángelo Medina tiene 10 años, es de Malvín Norte y en 2024 le diagnosticaron una cardiopatía congénita severa. Ahora, se recupera de un trasplante de corazón.

"Era un niño supersano, supersano, no tenía nada, y empezó con una neumonía y de ahí empezaron a detectar que su corazoncito estaba cada vez más grande para la edad de él, y cuando quisimos acordar, en julio, Ángelo empezó a sentirse mal, lo traje para el Pereira y fue cuando nos enteramos que tenía una cardiopatía dilatada del corazón", describió su madre, Paula.

Durante los últimos meses atravesó momentos críticos en su salud, fue internado en cuidados intensivos del Pereira Rossell. En la búsqueda de una solución a cargo de su madre, surgió la posibilidad de colocarle un corazón artificial, algo inédito en Uruguay y con un juicio ganado al Estado.

"Estábamos entre el aparato, que era un corazón artificial o el donante que apareciera", explicó Paula. Y finalmente, en las últimas semanas recibieron la tan esperada noticia sobre la aparición de un donante para salvarle y cambiarle la vida a su hijo.

"Llegó gracias a Dios y a la mamá, más que nada, del donante, que fue la que accedió el corazoncito de su hijo sea parte de Ángelo", expresó.

"El domingo 28 nos enteramos que Ángelo iba a ser trasplantado, y el lunes 29 fue trasplantado. Una vez que le pusieron el corazón, el corazoncito sólo empezó a funcionar, fue super rápido", detalló.

Pese a ciertas complicaciones, el trasplante se realizó con éxito y la intervención duró cinco horas. Ángelo se encuentra en cuidados intensivos, pero estable. "Es duro verlo así, porque hace unos días veía a mi nene hablar, jugar un ratito, y ahora verlo entubadito, sin que me hable, solo me hace que sí o me mueve la mano. Es muy duro verlo así porque era un niño superamable, que le gustaba hablar, jugar, cantar, y verlo así es triste. Es un proceso que se tiene que vivir, porque es algo que viven todos a la hora de ser trasplantados, pero poco a poco está saliendo", relató.

Paula contó que su hijo siempre entendió todo lo que estaba viviendo y que el optimismo lo llevó a aferrarse a sus ganas de vivir.

Martín Antelo es cirujano cardíaco y coordinador del programa de Asistencia Circulatoria Mecánica. Participó del implante del corazón de Ángelo y explicó toda la operativa cuando se activa una intervención de estas características. Además, la implementación del corazón artificial, que en Uruguay, hasta el momento, no se ha utilizado.

El Instituto Cardíaco Integral es el único centro de trasplante cardíaco en edad pediátrica en Uruguay.

"Participamos intensivistas, cirujanos, anestesistas, cardiólogos. Mucha gente. Y además, necesitamos esa coordinación que hace el Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Células, Tejidos y Órganos (INDT), y trabajamos con los traslados, con la Fuerza Aérea, con el Ministerio del Interior, que a veces nos colaboran con las escoltas, cuando venimos con los órganos. Una parte de nuestro grupo viaja, se traslada hacia el centro donde se encuentra el donante, ahí se realiza la extracción de los órganos de forma coordinada y nosotros luego realizamos el implante del órgano en nuestra institución", detalló sobre su labor.

En el caso de los trasplantes cardíacos, la coordinación y el tiempo son fundamentales. "El corazón no tolera demasiado tiempo fuera del organismo, no lo podemos conservar durante mucho tiempo sin implantarlo en un paciente", remarcó.

Cada donación cuenta con un proceso, se analizan las características del donante y los estudios que relacionen con el paciente.

"Es un paciente que está en muerte encefálica. Es decir, que tiene una condición irreversible, de ausencia de actividad cerebral, diagnosticada y constatada, y una vez que efectivamente se constata que puede donar órganos, se empieza a estudiar cuál es el paciente que puede recibir ese órgano. En particular, en las poblaciones pediátricas, por la poca disponibilidad de donantes, muchas veces es necesario colocar órganos de personas adultas, generalmente jóvenes, de tamaño pequeño, y compatibilizarlo con los pacientes pediátricos", explicó sobre esta parte del trabajo.

El especialista detalló cómo es la aplicación y el implante de un corazón artificial, que ya se ha utilizado en otros países del mundo pero hasta el momento no se ha hecho en Uruguay.

"Es un dispositivo, es un soporte de asistencia, es una máquina, que oficia de corazón, y que sustituye la función del corazón por un tiempo prolongado indeterminado, mientras que aparece un corazón nuevo. En el caso de pacientes de edad pediátrica, se utiliza habitualmente un aparato que se pone al costado del paciente, tiene un tamaño bastante importante, y el paciente vive en el hospital mientras que o hasta que aparezca el corazón", indicó. Esa espera puede ser de períodos cortos o llegar hasta más de dos años.

Desde el Instituto de Cardiologia Integral (ICI) han destacado la cantidad y la calidad de especialistas en Uruguay y la tarea que se ha logrado desde el instituto.

Mariana Drever, cardióloga y especialista en insuficiencia cardíaca avanzada, brindó más datos sobre trasplantes cardíacos y explicó quién y como una persona puede transformarse en donante.

En Uruguay, como en el mundo, la estadística marca que de 100 trasplantes, una quinta parte son menores de edad.

"En Uruguay existe una ley donde dice que los mayores de 18 años somos todos donantes. A no ser que haya una expresión negativa, y uno por voluntad vaya y exprese que no quiere ser donante. Los menores de 18 años requieren lo que es el consentimiento de los padres", aclaró Drever.

"La lista la lleva el INDT. Una vez que surge la posibilidad de que haya un donante, se ve en esa lista, según las características del donante o quién podría ser el receptor. Después hay todo un trabajo de elegir quién podría recibir ese órgano, que no es tan fácil, porque tenemos que tener en cuenta muchas cosas en el momento de tomar esa decisión, porque lo que más nos importa es cómo va a evolucionar ese paciente", dijo.

El INDT es el organismo encargado de fiscalizar la lista y asignar los órganos, mientras que el Fondo Nacional de Recursos se hace cargo de la cobertura financiera.

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