ver más
Argentina

Padre entregó a su hijo por asesinato de una estudiante chilena

La víctima murió por el efecto de 11 puñaladas. Lucas Azcona la atacó por azar. Juez destacó el "acto de amor" del padre.

 

Roberto Azcona entregó a su hijo a la justicia al comprobar que éste era responsable del asesinato de la estudiante chilena Nicole Sessarego, quien estaba haciendo el usufructo de una beca en Buenos Aires.

El caso que tiene como protagonista a Lucas Azcona, de 22 años, tiene en vilo a la sociedad argentina en estas horas.

Nicole tenía 21 años y recibió 11 puñaladas el 15 de julio pasado.

La Policía indagó al entorno de la estudiante. Pero hasta ahora era un callejón sin salida.

El juez destacó la valentía y “el acto de amor”de este padre angustiado por un hijo problemático.

Antes de este episodio por el que se le investiga, Lucas protagonizó episodios de violencia con su madre y una ex novia algunos años mayor que él.

El joven andaba en malos pasos. Una reciente herida de bala en una de sus piernas no fue durante un robo, como dijo.

Una de las hipótesis que se barajan es que pudo haber sido baleado por familiares de una chica a la que habría intentado abusar exactamente un mes después del crimen de Nicole. Al padre de Lucas, Roberto, también le llegó esa versión, informa hoy el diario Clarín.

¿Se pudo haber evitado los crímenes que se le imputan? Nadie lo sabe. Desde que nació, Lucas es una persona en problemas. Sobrevivió en una incubadora sus primeros meses de vida y luego pasó años medicado.

Sus padres se separaron y la madre volvió a formar pareja. Él y su hermana fueron con ella al Chaco.

Cuando tenía diez años, la madre decidió que Lucas se volviera a Buenos Aires (vivía en Bernal, Quilmes, con sus abuelos) porque ya no podía con él, tenía muchos problemas de conducta.

El joven tiene un tatuaje en su brazo izquierdo que a los investigadores no se les pasó por alto: es el retrato de una mujer sentada en pose sensual pero con cuernos, como si fuera una representación femenina del Diablo.

Lo llamativo es que la imagen tiene cierto parecido con los rasgos fisonómicos de Nicole, aunque el dibujo sería previo al homicidio.

En el primer contacto con la Policía, Lucas fue algo evasivo. Le preguntaron si había salido de caza, en referencia a la búsqueda de una víctima para matar. "Cuando yo era chico fantaseaba con cazar yacarés", les respondió él.

Su padre supo del crimen porque Lucas se lo dijo a su otra hija, Camila, de 20 años. Fue en una discusión entre ambos. Según dijo el padre, el joven solo se preocupaba por un dolor de tobillo y no mostraba ningún arrepentimiento por lo que acababa de comentar.

Ayer se negó a declarar ante el juez de instrucción en lo Criminal N° 13, Luis Zelaya. La Justicia ordenó una extracción compulsiva de sangre porque él no dio su consentimiento. E

l cotejo de ADN con los rastros que pudieron levantarse en el lugar del hecho (Don Bosco al 4100, Almagro) cerraría el círculo alrededor de Azcona en caso de haber coincidencia.

Es que el homicida se cortó al acuchillar a la víctima y dejó sangre suya en una pared del edificio y en un trapo que arrojó a la basura.

Lucas no es un marginal, ha hecho esfuerzos por vivir en sociedad: trabaja en una empresa de limpieza, en Caballito.

Azcona está imputado de "homicidio calificado", aunque la querella evalúa pedir el cambio de carátula. Uno de los abogados de la familia de Nicole, Julio Cisterna, dijo ayer que hay que esperar los estudios de ADN y que, teniendo en cuenta "los agravantes", menos que una condena a "perpetua no vamos a pedir".

La justicia investiga posibles trastornos psicopáticos. Si se detectara esto, igual no sería inimputable ya que tuvo comprensión de lo que hizo. El juez Luis Zelaya cree que atacó a la víctima por azar.

 

FOTO: clarin.com

Dejá tu comentario

Comentarios
ver más