Todos los 20 de Octubre se conmemora el Día Mundial de la Osteoporosis.
Osteoporosis, la epidemia silenciosa
Unos 200 millones de personas en el mundo, padecen de esta enfermedad que se considera una “epidemia silenciosa”.
Uruguay no escapa a ésta estadística.
Sabemos que tenemos la población más envejecida de América Latina y todo el hemisferio occidental, alcanzando una cantidad entre 500/600.000 personas con osteoporosis.
De ahí la importancia de difundir esta enfermedad a la que no se le presta la debida atención, ya que los cuidados deberían empezar durante la infancia y continuar durante toda la vida.
La Osteoporosis es una enfermedad del metabolismo del hueso que se caracteriza por la disminución de la masa ósea y deterioro de la arquitectura ósea, que conducen a la fragilidad del hueso con un consecuente incremento del riesgo de fracturas.
Se presenta con mayor frecuencia en la mujer que en el hombre y esto se debe a que después de la menopausia la producción de estrógenos disminuye por lo cual se altera el metabolismo del calcio en el organismo.
La osteoporosis no produce síntomas y por eso se habla a nivel mundial de “epidemia silenciosa”.
No hay elementos que nos avisen del progresivo deterioro de la estructura ósea hasta que ya es muy tarde.
Es una enfermedad crónica que cuando se expresa ya hay alteración de la arquitectura y forma del hueso que puede evidenciarse en deformaciones y dolores de sectores óseos ó debutar con una fractura.
No es fácil el diagnóstico clínico.
Puede aparecer dolor si una articulación se afecta por deformidad ósea (por ejemplo en columna) y el grado máximo de expresión es la fractura, con la cadera como lugar de mayor frecuencia.
Pero el diagnóstico se realiza fácilmente a través de la llamada densitometría ósea que mide la densidad del hueso.
La evaluación clínica por parte del especialista permitirá saber si esa persona debe seguir un tratamiento o no.
Hay muchas situaciones que favorecen la osteoporosis
Primero que nada, la falta de aporte de calcio a lo largo de la vida por la no ingesta de leche y derivados desde la infancia.
El tabaco dificulta la absorción ósea de calcio, que lleva a disminuir la densidad del hueso hasta un 10%.
Similar efecto es causado por el alcohol y la cafeína, contenida en el café, té, mate y algunos fármacos.
También se incrementa en enfermedades como el hipertiroidismo.
Lo importante es que la enfermedad se puede prevenir.
Una de las armas en la prevención es el fortalecimiento óseo en edades tempranas, de esta manera el riesgo de padecer Osteoporosis en la adultez se reduce un 50%.
Hay que tener una alimentación balanceada rica en calcio (la mejor fuente de calcio son los lácteos y derivados).
Lamentablemente hoy vemos que muchos niños y gran parte de los adolescentes no toman leche, y por lo tanto poco se podrá hacer cuando sean adultos si el capital cálcico no se almacena desde la juventud.
Otro aspecto es realizar actividad física ya que el ejercicio estimula el desarrollo de la musculatura y la masa esquelética.
Si bien los cuidados deberían comenzar en la infancia es imprescindible reforzarlos después de los 50 años.
Los estudios confirman que en mujeres climatéricas una caminata de 30 minutos diarios disminuye significativamente la incidencia de fracturas de cadera.
La Osteoporosis se trata básicamente, mediante una dieta adecuada, con suplementos de calcio y vitamina D acompañada de actividad física, y medicamentos.
Por ser fácilmente prevenible, tenemos que hacer todo lo posible para hacerlo.
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