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Mujica se reunió con Suprema Corte y "limaron asperezas"

El gobierno dio por superado la controversia por el traslado de la jueza Mota. Mujica quiere reuniones "periódicas" con la Corte, dijo el secretario de la Presidencia.

 

El presidente José Mujica se reunió este lunes con todos los integrantes de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) tras un año 2013 que tuvo enfrentados a estos dos poderes del Estado por decisiones que adoptó el máximo organismo judicial en contra de los intereses del gobierno.

El enfrentamiento se produjo, entre otros temas, por el traslado de la jueza Mariana Mota de lo penal a lo civil. Mota era una magistrada que investigaba cerca de 50 denuncias contra militares por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985).

Cuando la Corte la trasladó, sin otra justificación que la del natural movimiento de los jueces, encontró al gobierno de Mujica enfrentado a esta decisión, al punto que pocos días atrás, ya en febrero de 2014, el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, incluyó este punto en su exposición ante la ONU sobre el estado de situación de los derechos humanos en Uruguay.

Esto molestó a los ministros de la Suprema Corte, en especial a su presidente, Jorge Larrieux. Este lunes Mujica lo visitó en la sede de la Corporación, acompañado de Guerrero y del ministro del Interior, Eduardo Bonomi.

Al término de la reunión, Guerrero dijo a la prensa que sobre el caso de Mota habló "personalmente" con el presidente de la Corte, Jorge Larrieux, y que a partir de allí el tema está "laudado" para el gobierno. "Aquí terminó ese tema para el Poder Ejecutivo", destacó.

Aún así, Guerrero contó que en la reunión de este lunes se "limaron asperezas" con la Corte. Se refirió así a fallos de este organismo judicial contra los "intereses del gobierno".

Por ejemplo, las declaraciones de inconstitucionalidad que adoptó la SCJ contra la ley que liquidó Pluna y contra la que creó el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR).

Con la primera echó por tierra todo el plan que había puesto en práctica el gobierno de Mujica para vender los aviones de la ex aerolínea y crear otra con su ex funcionarios.

Con la ley del ICIR la Corte frenó en seco el intento del gobierno por cobrar un impuesto a los grandes propietarios de tierras. El objetivo de ese impuesto (ahora sustituido por la reinstalación del Impuesto al Patrimonio) era desalentar la concentración de tierras (vieja bandera de la izquierda) y cobrar un impuesto para reparar caminería rural.

Todo esto llevó a que el año pasado fuera de mucha tensión entre el gobierno y la Suprema Corte, algo que fue señalado por Larrieux cuando asumió a comienzos de febrero de este año la presidencia del organismo.

Guerreo dijo que Mujica y los ministros de la Corte acordaron mantener encuentros "periódicos" para tratar distintos temas que involucran a ambos poderes del Estado.

Sobre algunos de ellos, dijo el secretario de la Presidencia, se habló este lunes, pero el jerarca advirtió que no está autorizado para comentarlos de forma pública.

Sobre la presencia de Bonomi en la reunión, dijo que fue porque se habló sobre la "seguridad" de los ministros de la Corte. El año pasado, tras la polémica por el caso Mota, algunos ministros de la Corte se sintieron amenazados por integrantes de organizaciones políticas o de derechos humanos y pidieron seguridad al gobierno.

 

 

FOTO: Mujica con Larrieux cuando asumió la presidencia de la Suprema Corte, febrero de 2013.

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