Romina Prieto llegó por primera vez al programa de apoyo liceal de la Fundación Niños con Alas en 2011. Tenía 12 años y acababa de comenzar el liceo. En ese espacio no solo recibió ayuda para avanzar en sus estudios y pensar en la posibilidad de ir a la Universidad. Allí también encontró una segunda familia que la ayudó a pasar momentos difíciles.
Más de 800 jóvenes recibieron apoyo educativo con las campañas de Devoto y Devoto Express para Niños con Alas
“Tengo muchos recuerdos buenos de este espacio porque no solo me brindó apoyo educativo. Más allá de que ese es el objetivo, ahí me dieron apoyo personal. Ahí se busca formar una familia y eso es muy importante para personas que tienen problemas complejos, chiquilines que a veces comen una sola vez al día. Cuando terminaba sexto lloré, porque no quería dejar el lugar”, cuenta hoy.
Su historia es una de las más de 800 que han sido impactadas positivamente por las campañas solidarias de los clientes de Devoto y Devoto Express, a lo largo de los 19 años de vínculo entre ambas instituciones.
Este año, la campaña de Devoto y Devoto Express logró recaudar en total $1.030.335, que serán clave para el funcionamiento del programa en cinco colegios de barrios vulnerables.
Con ese dinero también se permitirá continuar con el acompañamiento a 120 chicos que cursan el Ciclo Básico Tecnológico en Don Bosco, que ofrece un programa innovador que los prepara para el mundo del futuro.
El dinero fue entregado en un evento que se desarrolló el viernes 17 en el Colegio Obra Banneux.
La responsable de RSE de Grupo Disco Uruguay, Rosario Díaz, dijo que “gracias a Niños con Alas hemos conocido muchas historias similares a las de Romina, y estamos felices y orgullosos de ser parte de las mismas a través de nuestras campañas de recaudación, sobre todo con el compromiso de los cajeros/as de Devoto y Devoto Express, y de nuestros clientes, que siempre acompañan este tipo de iniciativas sociales”.
Esfuerzo, escucha y acompañamiento.
El apoyo de la fundación fue fundamental para que Romina terminara sus estudios en tiempo y forma y para que ingresara a la Facultad de Veterinaria.
Hoy cursa tercer año de profesorado de Matemática en el IPA.
Al poco tiempo de terminar Secundaria, Romina pudo volver a Niños con Alas, esta vez como docente, para ayudar a otros chicos que como ella necesitaban apoyo y contención.
“Para que el espacio siga viviendo en ese colegio, se requiere mucho esfuerzo, mucho acompañamiento. Lo fundamental para nosotros es poder entender al chiquilín. Necesitan ser escuchados. Nosotros aportamos el mano a mano, sabemos de su vida, hacemos seguimiento”, contó.
Los niños que egresan de Primaria pueden acudir a contra-horario de sus liceos a recibir clases de apoyo con profesores de ciencias y letras, de manera de bajar los índices de deserción escolar.
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