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Marcelo Pereira, uno de los "enfermeros asesinos" pedirá libertad

Cambiará su declaración ante el juez al constatarse que las pericias no hallaron pruebas de las muertes inducidas. Lo que parecía claro, ya no lo es tanto

Luego que las pericias forenses no determinaron fehacientememte las muertes inducidas de 15 pacientes en el Hospital Maciel y la Asociación Española, el enfermero Marcelo Pereira -uno de los dos imputados por la causa- cambió su declaración y pedirá en breve la liberación en función del nuevo escenario judicial.

Tras confesar su intención de aliviar la situación de quienes eran sus pacientes, ahora Pereira sostiene que en los cinco casos que le imputan no tuvo “intención” de matar.

La realidad indica que en ninguno de los casos estudiados hay argumentos concluyentes para determinar que hubo muertes inducidas.

Dos pericias realizadas por la Junta Médica designada por la justicia concluyeron que en 7 casos la muerte de los enfermos “era esperable”e “inevitable” en el breve plazo, informa hoy El Observador. No se encontró rastros de morfina, la droga supuestamente aplicada.

En el caso de Gladys Lemos, el “caso cero” de la causa de los “enfermeros asesinos”, el diagnóstico de muerte fue “trombo-embolismo pulmonar”. No se encontraron rastros de morfina para una sobredosis como se creyó en principio. Su cuerpo tenía lidocaína -una sustancia que no estaba indicada en la historia clínica-, así como un metabolito de morfina a nivel de trazas, según el expediente.

Si bien desde el punta de vista médico la lidocaína contribuyó al paro cardíaco y a la falta de respuesta en el proceso de reanimación, la muerte fue “natural”.

Las pruebas no son contundentes para el procesamiento de Pereira y tampoco para el caso de Ariel Acevedo, el otro enfermero procesado.

Humberto Teske, abogado de Marcelo Pereira, solicitará que su defendido realice una nueva declaración.

Dos de los pacientes supuestamente asesinados por Pereira, Teresa Cuello y Enrique Yarle, son casos llenos de cabos sueltos. Según el director del hospital del momento, Raúl Gabus, el enfermero ni siquiera estaba en el establecimiento de salud cuando ocurrieron esas muertes.

Pereira reconoció haberle suministrado medicación sedante a Teresa Cuello, pero se constató que él no estuvo en el momento del deceso ni en los dos días anteriores.

 

FOTO: Pereira y Acevedo son conducidos desde Jefatura del juzgado y de allí al Penal de Soler, en San José. (EFE)

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