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Los conflictos políticos en Libia ponen a prueba el derbi tripolitano

Partidos deslocalizados, suspensión del campeonato... el caos en Libia afecta también al fútbol, pero los aficionados de los dos principales clubes de Trípoli tienen una rara ocasión de revivir su pasión con motivo de un doble derbi, pese a que se disputarán a 1.000 km de la capital y sin público.

Partidos deslocalizados, suspensión del campeonato... el caos en Libia afecta también al fútbol, pero los aficionados de los dos principales clubes de Trípoli tienen una rara ocasión de revivir su pasión con motivo de un doble derbi, pese a que se disputarán a 1.000 km de la capital y sin público.

El sorteo de los cuartos de final de la Copa de la Confederación de la CAF deparó un emparejamiento 100% tripolitano entre los dos clubes más laureados del fútbol libio, el Al-Ahly frente al Al-Ittihad.

Al no estar homologado el estadio de la capital, el encuentro se ha trasladado al de Bengasi (este), la segunda ciudad del país, situada a unos 1.000 km de la capital.

La ida se disputó el domingo, mientras que la vuelta está prevista para el 24 de abril. Los partidos son a puerta cerrada ya que Bengasi es el bastión de Khalifa Haftar, cuyas fuerzas trataron de conquistar Trípoli militarmente antes de ser derrotados en el verano (boreal) de 2020 tras duros combates.

Pocos aficionados, por muy fanáticos que sean, se habrían aventurado a hacer el largo desplazamiento y más en este momento, en el que la tensión entre ambos bandos va en aumento.

Varias decenas de aficionados se citaron el domingo en la Plaza de los Mártires, una vasta explanada en pleno centro de la capital, para seguir el partido difundido a través de una pantalla gigante y que acabó con el marcador inamovible (0-0).

"Los libios echan de menos poder seguir estos partidos en su territorio, siendo además una competición continental", explica Mohammed Al Mamdud, aficionado del Al-Ittihad.

"Ver junto al público de los dos equipos es signo de que la situación mejora", se felicita Fayçal Hachad, otro hincha del Al-Ittihad, en la plaza de los Mártires, el escenario en el que al antiguo dictador Muamar Gadafi le gustaba pronunciar sus discursos antes de ser depuesto coincidiendo con la Primavera Árabe en 2011.

Este joven tripolitano de 18 años, que al cuello lleva una bufanda con los colores de su equipo, rojo y blanco, preferiría no obstante "apoyar al club en el estadio, pero tengo miedo de ir a Bengasi, porque este país está aún dividido".

Pese a que la carretera entre las dos grandes ciudades libias fue reabierta el año pasado, al igual que los vuelos regulares, desplazarse desde la capital al este provoca aún miedo como consecuencia del clima de inseguridad, alimentando la frustración entre ambas hinchadas.

"Es más fácil viajar a Túnez que a Bengasi", coincide Mohamed Mokhtar, un hincha de 25 años del Al Ahly.

La ofensiva abortada de las tropas del mariscal Haftar contra la capital entre abril de 2019 y junio de 2020 aumentó las divisiones entre los tripolitanos y los originarios de la región oriental de Cirenaica.

En diciembre, los continuas disputas entre los dos bandos provocó el aplazamiento sine die de las elecciones presidenciales y legislativas sobre las que la comunidad internacional tenía puestas grandes esperanzas para estabilizar al fin este inmenso país del norte de África. Tras este aplazamiento electoral, Libia se encuentra desde febrero con dos primeros ministros rivales.

El fútbol ha sufrido el caos político que vive el país desde 2011. Entre el inicio de la segunda guerra civil libia en 2014 y 2021, los clubes libios y la selección han disputado sus partidos internacionales en el extranjero, principalmente en el territorio de sus vecinos, Túnez y Egipto.

Este largo embargo futbolístico acabó en marzo de 2021, pero sus consecuencias quedaron reflejadas en los resultados: la selección nunca ha ganado la Copa de África de Naciones (CAN), ni participado en un Mundial. Solo el Al-Ahly y el Al-Ittihad ha proporcionado alegrías a sus aficionados de vez en cuando, en las copas continentales, y permitido al fútbol libio salir del anonimato.

Mohamed Mokhtar, el hincha del Al-Ahly, espera vez a su equipo clasificarse para las semifinales y jugarlas en su estadio... ¿antes de un primer título continental?

bur-hme/ezz/mcd/psr

FUENTE: AFP

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