El papa León XIV evocó este viernes en su primer acto oficial en la visita a Uruguay al éxodo del pueblo oriental y la figura de José Gervasio Artigas, y reivindicó los 40 años de democracia.
León XIV evocó a Artigas, destacó el valor de la familia, habló de suicidio, pobreza, cuidados y democracia
El papa pronunció su primer discurso en Uruguay en la ceremonia de bienvenida en la Plaza Independencia. Expresó preocupación por la evolución demográfica de Uruguay.
"He aceptado con mucha alegría la invitación que se me ha dirigido para visitar esta tierra uruguaya", fueron sus primeras palabras al saludar a todos los uruguayos, más allá del lugar donde se encuentren.
"Durante estos días tendré la alegría de recorrer algunos lugares de esta tierra, acercarme a su historia y encontrarme con hombres y mujeres que en realidades muy diversas forman parte de la vida del país", indicó. En particular, se refirió a Florida donde se venera a Nuestra Señora de los Treinta y Tres, patrona de Uruguay.
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Destacó la historia del éxodo del pueblo oriental de 1811, la Redota. "No necesitamos alejarnos de este lugar para evocarlo" y se refirió al monumento a José Gervasio Artigas en la Plaza Independencia, y llamó a considerarlo como punto de partida para mirar al Uruguay de hoy.
Luego, recordó palabras de Artigas en el Congreso de Abril de 1813, "mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana". "En una frase unía el origen de la autoridad y la responsabilidad de quien la ejerce, recibirla de una comunidad concreta y de responder ante ella", valoró.
También, León XIV destacó los 40 años de democracia ininterrumpida en Uruguay con la sucesión de varios gobiernos.
"La autoridad pública encuentra su razón de ser en el servicio al bien común y está llamada a ejercerse dentro del orden jurídico respetando la libertad y la responsabilidad de los ciudadanos", enfatizó.
Llamó a reflexionar sobre los desafíos de nuestro tiempo y la responsabilidad compartida para construir sociedades más justas, fraternas y solidarias.
URUGUAY
León XIV destacó la "transformación profunda" de la matriz energética con fuentes renovables y marcó como desafíos en el transporte, la producción, el uso responsable de la tierra, el agua y la energía. Instó a pensar a largo plazo en la administración de los bienes, sin comprometer a las posibilidades de las generaciones futuras.
El papa expresó preocupación por la evolución demográfica de Uruguay y habló de la protección materna. "La vida que comienza, que todavía crece en el seno materno, quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo. Su dependencia absoluta de la madre no disminuye la dignidad que le corresponde ni la protección que merece", indicó.
León XIV mencionó las condiciones sociales para que los padres puedan cuidar y criar a sus hijos, y destacó el valor de la familia. "Cuidar a los más pequeños incluye necesariamente asegurarles una educación adecuada", afirmó. El papa enfatizó en la alimentación y la educación de los niños para ampliar sus posibilidades de futuro.
Parte de su discurso, estuvo dedicado al trabajo, el desarrollo de la tecnología y incidencia de la inteligencia artificial. Instó a que la tecnología sirva para facilitar las tareas y crear nuevas posibilidades, para que el trabajador no sea prescindible en el proceso productivo.
SALUD MENTAL
"La soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo", dijo el papa y habló de suicidio.
"Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad resultan inseparables", indicó. "Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia pesa menos que su presencia", agregó.
Habló de enfermedad, discapacidad, pobreza, desempleo o exclusión, y de la necesidad de la ayuda de los demás.
León XIV mencionó su tratamiento médico (fue operado semanas atrás de un cáncer en el pulmón) y destacó la necesidad de que las personas tengan los medios necesarios para el diagnóstico oportuno y recibir la atención médica necesaria, al alcance de todas las personas, independientemente, de sus recursos y eso debe interpelarnos como sociedad.
"A todos corresponde procurar que cada persona pueda vivir con dignidad, recibir los cuidados que necesita y ser acompañada hasta el término natural de su vida", afirmó. El sumo pontífice aludió al sentido y el valor de la vida.
ECONOMÍA E INTEGRACIÓN
El papa también se refirió a que un país debe generar las condiciones de vida para que las personas puedan construir el futuro.
León XIV dijo que la creación de riqueza y la inversión, tanto pública como privada, es necesaria para el desarrollo de un país y se debe traducir en bienes y oportunidades que alcancen a las personas y sus familias.
Destacó la convivencia de personas de distintas procedencias y tradiciones, la pluralidad de Uruguay y el carácter laico del Estado uruguayo, que debe garantizar un espacio convivir con libertad y respeto.
Ese respecto y convivencia internos deben orientar la relación con otros países con énfasis en la resolución de las controversias por medios pacíficos, la integración social y económica de los estados latinoamericanos.
Destacó también que Montevideo sea sede de la Secretaría del Mercosur, que reafirma su vocación de favorecer espacios de entendimiento y cooperación en la región. "En tiempos en que las diferencias pueden convertirse fácilmente en motivo de enfrentamiento, perseverar en el respeto al derecho, en la negociación y en la búsqueda paciente de acuerdos es un servicio que Uruguay puede seguir ofreciendo a sus vecinos", enfatizó.
Desde la Redota, reconoció como valor que permanece en la vida de los uruguayos, "la responsabilidad de unos hacia otros que permite a personas de distintas generaciones y condiciones continuar construyendo una historia común. A ese Uruguay he venido como sucesor de Pedro y como pastor con el deseo de encontrarme con la Iglesia que peregrina en esta tierra y de acercarme con afecto a todo su pueblo", destacó.
"La Iglesia desea seguir ofreciendo al pueblo uruguayo aquello que ella misma ha recibido a Jesucristo y la esperanza de su evangelio y colaborar desde su propia misión con cuantos trabajan por el bien común y la dignidad de cada persona", afirmó. "Que estos días nos permitan fortalecer cuánto nos une y renovar la confianza con la que se afronta las dificultades y se prepara lo que está por venir. Que Dios bendiga al Uruguay y que María Santísima, a que en este pueblo se confió en las horas de su nacimiento, siga acompañándolo a lo largo de su historia", concluyó.
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