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Kasper Schmeichel no fue suficiente ante el huracán inglés

Hizo un partido enorme con paradas de gran mérito, hasta que Harry Kane marcó el gol del triunfo inglés en la prórroga (2-1): Kasper Schmeichel fue por momentos el héroe del partido pero terminó desilusionado por la eliminación en semifinales de la Eurocopa, todo un símbolo del sabor amargo para Dinamarca.

Hizo un partido enorme con paradas de gran mérito, hasta que Harry Kane marcó el gol del triunfo inglés en la prórroga (2-1): Kasper Schmeichel fue por momentos el héroe del partido pero terminó desilusionado por la eliminación en semifinales de la Eurocopa, todo un símbolo del sabor amargo para Dinamarca.

Era difícil que los daneses pudieran resistir en Londres los treinta minutos de la prórroga tras el 1-1 con el que finalizaron los noventa minutos reglamentarios, pero Schmeichel lo intentó con todas sus fuerzas.

Dinamarca estaba acostumbrada a luchar contracorriente desde el inicio del torneo, cuando Christian Eriksen sufrió un ataque cardíaco sobre el césped en el primer partido, ante Finlandia, que venció 1-0 contra un adversario todavía con el susto en el cuerpo pese a que el partido se reanudó unas horas después, cuando ya se sabía que el jugador del Inter de Milán estaba consciente.

Dinamarca perdió con Bélgica en el segundo partido y se clasificó en la tercera jornada, con un 4-1 dramático ante Rusia.

A partir de ahí, de menos a más, con una victoria 4-0 ante el Gales de Gareth Bale en octavos y la victoria 2-1 sobre la República Checa.

Con 34 años y 70 partidos como internacional, Kasper Schmeichel encarna, junto a Simon Kjaer, la experiencia de una selección danesa joven y talentosa, que ilusionó a su país.

El apellido Schmeichel, inevitablemente, hace pensar en Peter, su padre, que defendía los palos de Dinamarca cuando el país nórdico sorprendió a todos conquistando la Eurocopa en 1992.

En Inglaterra, Kasper Schmeichel es muy conocido.

Desde hace diez años defiende la portería del Leicester y es uno de los mejores arqueros de la Premier League.

Fue campeón de la liga inglesa en 2016 y en la última temporada ganó con los 'Foxes' la final de la Copa de Inglaterra (FA Cup) ante el Chelsea (1-0), en un partido jugado en Wembley, el escenario del duelo de este miércoles.

Schmeichel respondió presente ya en el 13, en un intento no del todo potente de Raheem Sterling. Frente al atacante inglés hizo un parada más increíble en el 38, casi de portero de hockey sobre hielo, aunque no pudo evitar segundos más tarde el tanto en contra de su compañero Simon Kjaer, forzado por el propio Sterling (39).

En el 55 amargó a los hinchas ingleses con una intervención ante un remate de cabeza de Harry Maguire, no muy fuerte pero endiabladamente bien situado, a la parte baja de su palo derecho. En el 73 alejó un centro peligroso de Mason Mount.

En el inicio de la prórroga, Harry Kane probó sus reflejos y Schmeichel despejó su disparo con ángulo cerrado (93). También fue una pared para Jack Grealish (98).

Sus compañeros de equipo de Dinamarca, vaciados física y emocionalmente, tenían problemas ante el entusiasmo de los ingleses, ayudados por las gargantas de la hinchada local.

Llegó la jugada decisiva. Sterling fue desequilibrado en el área y el árbitro decretó penal. Su decisión se vio reforzada por el VAR.

Harry Kane, 'enemigo íntimo' de Schmeichel con 12 tantos marcados al danés en 10 partidos ligueros en Inglaterra, estaba frente al portero danés.

Schmeichel rechazó el lanzamiento, pero el capitán inglés llegó al rechace y firmó en el 104 el 2-1, que terminó siendo decisivo.

En la parte final de la prórroga, Schmeichel tuvo una intervención decisiva ante Sterling, antes del pitido final.

Tras el término del partido y con la eliminación ya como un hecho, Schmeichel se aproximó a sus compañeros, hundidos. Especialmente a Joachim Andersen.

Les dio ánimos, les levantó, antes de dirigirse él solo a la otra parte del terreno de juego, para saludar y aplaudir a los hinchas daneses presentes en Wembley.

¿Quizás una despedida? Los próximos días dirán si continúa defendiendo los colores nacionales.

En cualquier caso, Dinamarca se enorgulleció de nuevo de un Schmeichel, como en su día lo hizo de Peter. Aunque el resultado no haya sido tan histórico como el de 1992.

hap/dr/gh

FUENTE: AFP

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