Sociedadabusos | Delitos Sexuales

Justicia comenzó a trabajar con niñas abusadas por un hombre en la guardaría de Paso Molino

El hombre, un militar retirado de 80 años, y su esposa fueron enviados a la cárcel.

Se sospecha que abusaba también de su hija de 13 años y en este sentido trabajará la Fiscalía. En tanto, las madres de las víctimas emitieron una carta pidiendo que no se las culpabilice por lo ocurrido, tras recibir agresiones en redes sociales.

Los seis pequeños de entre seis y nueve años corrían y jugaban por los pasillos de la Fiscalía. Estaban contentos porque volvían a verse después de muchos días.

Las últimas veces que compartieron tiempo juntos fue dentro de la guardería del barrio La Teja, donde las pequeñas fueron víctimas de situaciones que jamás olvidarán. La valentía de los dos varones fue la que los salvó de seguir viviendo ese infierno. Una foto sacada por uno de ellos, que mostraba los abusos, fue lo que terminó con un hombre de 80 años y su esposa de 54, en la cárcel.

Hoy psicólogas y psiquiatras de la Fiscalía Especializada de Familia, trabajaron con las pequeñas por primera vez tras la formalización del abusador el pasado viernes.

Esto se hará una vez por semana para controlar la evolución de los pequeños. Sus madres contaron a Subrayado que las niñas están más aliviadas porque estas situaciones les permitieron “liberarse”.

Son diez los casos a estudio por la fiscal especializada en delitos sexuales, Silvia Lovesio, pero la magistrada sabe que llegarán más. Esta semana se harán pericias a la hija del matrimonio, de 13 años, ya que se sospecha que también fue víctima de abusos. Ahora la pequeña está con su familia materna. La fiscal Lovesio aseguró a Subrayado que esto “recién empieza”.

Las madres de las víctimas, publicaron una carta en las que piden que “no se opine sin saber” y no se las culpe por lo ocurrido, tras agresiones recibidas en redes sociales.

Cuentan que confiaron en la mujer cómplice de los abusos porque era ayudante de un jardín del barrio, a quien se la veía con los niños en el barrio y porque jornadas laborales de entre ocho o doce horas diarias las llevó a tomar esta decisión.

“Nuestro relato debe ser el de muchas de esas mamás que dejaban a sus niños al cuidado de esta señora. ¿Quién iba a pensar que ese señor, militar retirado de 80 años, iba a abusar de esas niñas y que ella iba a permitirlo? Pedimos comprensión y que no se lastime y se digan cosas que no saben. A veces los violadores duermen hasta en nuestra cama y pueden no notarlo”, concluye la carta

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