La Intendencia de Montevideo compró por primera vez frutas y verduras a productores rurales del departamento para abastecer ollas populares y merenderos. La compra fue de forma directa.
Intendencia de Montevideo compró frutas y verduras a productores rurales para abastecer ollas populares
La compra directa fue de entre 1.500 y 2.000 kilos para unas 85 a 90 ollas y merenderos. La comuna busca que el acuerdo pase a ser semanal.
La gestión fue realizada a través de la Sociedad de Fomento y Defensa Agraria y fue de entre 1.500 y 2.000 kilos para el mes, informó a Subrayado Gonzalo Guedes, director de Infraestructura Rural de la comuna.
Los alimentos son destinados a unas 85 a 90 ollas y merenderos de la capital que están por fuera de la Red de Ollas.
"Es una política de doble impacto: asegurar fruta de alta calidad para consumidores que más lo necesitan, y asegurar al productor la compra directa del Estado", señaló Guedes.
Se comercializaron productos de buena calidad que, por algún defecto en su presentación, a veces son difíciles de vender en supermercados.
El productor Santiago Balestrasse, de Montevideo Rural, envió una primera partida de cebolla. "Es una idea muy buena, ayuda mucho a productores familiares, era una idea que queríamos que saliera hace tiempo. Es una noticia muy buena", destacó.
Guedes indicó que se está trabajando para que la compra, que actualmente es mensual, pase a realizarse semanalmente.
Falta de competitividad y dificultad para vender
En Montevideo Rural hay unos 1.300 productores de distintos rubros, entre ellos hortícolas, frutícolas y de producción animal. La zona abarca los municipios A, G, D y F.
Según el último censo, la cantidad de producción no bajó, pero sí disminuyó la cantidad de productores, sobre todo los más pequeños, explicó Guedes.
La falta de rentabilidad y las dificultades para comercializar son algunas de las causas que llevan a que los más jóvenes no continúen con el trabajo en el campo.
Martín Bellenda, de la Sociedad de Fomento y Defensa Agraria, señaló que la situación es compleja y que la falta de competitividad afecta al sector.
"No estamos teniendo una buena competitividad. Eso nos deja de puertas abiertas para lo importado y nos cierra las puertas para exportar. Nos deja en un mercado muy chico y nos está complicando a todos. Eso está desplazando productores, haciendo que no sea atractivo. Muchas veces las nuevas generaciones toman otro rumbo y no siguen con el emprendimiento familiar", afirmó.
José Janavel, tercera generación de productores rurales en su familia, consideró que la rentabilidad es el principal problema.
"La rentabilidad es el principal factor: la gente opta por la deserción porque no ve mucho futuro", expresó.
Balestrasse también es tercera generación de productores rurales. Contó que desde chico se vinculó con la actividad y terminó siguiendo el mismo camino familiar: "De chico te va llevando a eso: ayudando a tu abuelo, de chico vas guiándote y luego seguí el camino".
Dejá tu comentario