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Es hincha, conoció a su novia en la Amsterdam y se puso la rayada

Alejandro Silva cumplió el sueño de jugar en Peñarol. A los 15 dejó el fútbol, fue verdulero, delivery y más. Volvió a los 19 y ya jugó una final de Libertadores.

 

La historia de Alejandro Silva merece un destaque especial. Luego de intentar jugar en varios equipos cuando era adolescente, la necesidad lo llevó a dejar el fútbol a los 15 años y a trabajar de lo que podía.

Empezó en un almacén de su barrio, en Maroñas. Se levantaba antes que el sol para ir al mercado a buscar la fruta y la verdura para el puesto.

También trabajó en una herrería, fue delivery de pizza, pasó a una metalúrgica y luego a una fábrica de cuero.

Nunca dejó de jugar al fútbol con amigos. Un día lo vio un dirigente de Boston River y lo llevó a probar suerte. No quedó.

Jugó en el equipo de la Mutual (el gremio de los futbolistas) y al final llegó a la tercera de Fénix, donde salió campeón. Tenía 19 años.

De ahí pasó a primera división, luego jugó una Copa Sudamericana y fue citado a la Selección que disputó los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Esta es la nota que le hizo entonces Marcelo Scaglia para Subrayado.

Pegó el salto al fútbol internacional en Olimpia de Paraguay, equipo con el que jugó la final de la Copa Libertadores en 2013, ante Atlético Mineiro, perdiendo por penales.

Alejandro Silva es hincha de Peñarol y conoció a su novia (futura esposa) en la tribuna Amsterdam. Este martes fue presentado en el club de sus amores como la última incorporación del club aurinegro, cuatro días antes del debut ante Cerro, el sábado 16.

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