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VERANO EN EUROPA

El Sena vuelve a recibir bañistas este verano: locales y turistas se refrescan en el río de París

París sufrió a finales de junio una intensa ola de calor que afectó a buena parte de Europa, con temperaturas que superaron los 40 ºC en algunas zonas de Francia.

Parisinos y turistas se lanzaron este sábado a disfrutar de un baño en el Sena, gracias a la reapertura de tres zonas gratuitas y vigiladas habilitadas para los Juegos Olímpicos de 2024, un alivio muy bien recibido tras la reciente ola de calor récord que afectó a Francia.

Al pie de la Torre Eiffel, los nadadores hacían crol o conversaban en el primer día de apertura de los espacios, apoyados en sus flotadores amarillos, obligatorios debido a la corriente, bajo la vigilancia de socorristas con camisetas fluorescentes apostados en el muelle de madera.

"Es mejor que la piscina, no es exactamente la playa, pero da la sensación de estar ya un poco de vacaciones", dice sonriente Lauriane Fiorentino, empleada de una empresa de construcción.

En los muelles, donde otros toman sol mientras el metro elevado cruza el puente de Bir Hakeim, los turistas no ocultan su entusiasmo. "Miren el agua, la torre Eiffel de fondo... Sinceramente, ¿algo puede ser más bonito que esto?", se maravilla Benjamin Doncan, un estadounidense que vino con su familia.

París sufrió a finales de junio una intensa ola de calor que afectó a buena parte de Europa, con temperaturas que superaron los 40 ºC en algunas zonas de Francia. Los meteorólogos advierten además de que nuevas olas de calor podrían producirse en las próximas semanas.

Dado que el aire acondicionado no está muy extendido en las viviendas de la capital francesa, bañarse se ha convertido en una de las formas más populares de combatir las altas temperaturas.

La prohibición de bañarse en el Sena, vigente durante más de un siglo, fue levantada con motivo de los Juegos Olímpicos de París 2024.

Desde entonces, tres zonas de baño supervisadas por socorristas permanecen abiertas durante los meses de verano.

Estos espacios, gratuitos y que el año pasado atrajeron a cerca de 100.000 visitantes, permanecerán abiertos hasta finales de agosto.

La calidad del agua, muy dependiente del clima, se analiza varias veces al día y se comunica a los bañistas mediante un sistema de banderas verde, naranja y roja.

"Tenía un poco de miedo, pero se hacen pruebas todas las mañanas", confiesa Pierre Aboukrat, empleado del ayuntamiento del distrito 15.

"Tengo cuidado, no trago agua (…) Es seguro, así que está bien", añade.

FUENTE: afp

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